Los patrocinadores más poderosos que apoyan a la FIFA, como Visa, Coca-Cola, McDonald's, Adidas y Hyundai, entre otros, le exigieron al organismo que preside el suizo Joseph Blatter que «tome cartas en el asunto», tras el escándalo de corrupción que explotó ayer en el ente que rige el fútbol mundial y, además, no ocultaron su «temor» de que las derivaciones afecten también «la imagen» de sus respectivas empresas.
