
La jornada electoral en Costa Rica, en donde se define este domingo el próximo presidente, transcurre con normalidad y cierta apatía de parte de los ciudadanos, lo que obligó a candidatos, funcionarios y hasta a la ONU a exhortar a los potenciales votantes a acercarse a las urnas.
En las calles de San José se aprecia poco ambiente electoral, según la agencia EFE, lo que se repite en otras zonas del país, y únicamente contrastó con los tumultos que generaron cuando fueron a sufragar los dos contendientes: el oficialista centroizquierdista Carlos Alvarado y el evangélico conservador fabricio Alvarado.
«No hay incidentes significativos; la jornada transcurre con absoluta normalidad, en un clima general de respeto y de tolerancia por la opinión de los demás, características usuales de la democracia de Costa Rica», dijo en conferencia de prensa el presidente del TSE, Luis Sobrado.
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