La compositora, performer y ahora directora de cine estadounidense Laurie Anderson, exhibió hoy en premiere mundial en Venecia «Heart of a Dog», un filme recibido con aplausos y que en la conferencia de prensa posterior generó un profundo clima emocional, extraño en el ajetreado y turbulento ritmo de la Mostra, cuando la artista norteamericana compartió con el periodismo un encendido recuerdo de su compañero de vida por 20 años, el músico Lou Reed, fallecido en 2013.
