
A un mes del secuestro de los periodistas ecuatorianos, Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra, luego ejecutados por un supuesto grupo disidente de la exguerrilla FARC en la frontera con Colombia, sus familias le piden al gobierno de Lenín Moreno que recuperen sus cuerpos, en medio de un inmovilismo en la investigación.
«Vamos a seguir presionando al Gobierno para que haga todas las gestiones y (los secuestradores) entreguen los cuerpos; de cualquier forma tienen que traerlos», dijo Ricardo Rivas, hermano de Paúl, que ayer hubiera cumplido 45 años. En su homenaje, inauguraron en Quito una muestra de sus fotografías.
El lunes 26 de marzo, a las 9.30, el equipo del diario quiteño El Comercio de Ecuador llegó a Mataje, una de las zonas más conflictivas en la zona norte por la guerra que lleva a cabo el gobierno contra el narcotráfico. De ahí en adelante, no hubo más contacto.
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