La viuda del quinto D

“Este perro tiene olor a cazuela de mondongo, sin garbanzos”, ha logrado reconocer Pedro Mendioroz cuando el ascensor detiene su marcha. La fealdad de la jaula lo lleva a fantasear que no hay fabricación. Según Mendioroz el proceso es absolutamente natural: se inicia arrancándole un gajo al ramaje de la torre Eiffel, se lo planta y al tiempo nace una de estos ascensores.