Autodefinido como «la sombra del éxito», el ex trabajador rural es un testimonio viviente y permanente de lo que pueden hacer los agroquímicos mal usados con un organismo. A sus 49 años padece «polineuropatía tóxica severa»
Autodefinido como «la sombra del éxito», el ex trabajador rural es un testimonio viviente y permanente de lo que pueden hacer los agroquímicos mal usados con un organismo. A sus 49 años padece «polineuropatía tóxica severa»