Más de 60 millones de hectáreas en la Argentina “están sujetas a procesos de erosión de suelos, que van de moderados a graves», advirtió el experto Benjamín Kiersch, de la Oficina Regional de la FAO -Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura- para América Latina y el Caribe, quien aclaró que, no obstante, el país se encuentra con un porcentaje de degradación de los suelos «muy por debajo de la media mundial».
