

«No estoy preso. Estoy secuestrado. No estoy sometido a un proceso ajustado a derecho, soy víctima de un oscuro entramado político-judicial. La privación ilegal de mi libertad no responde a motivos jurídicos. Soy un trofeo político», afirmó en una solicitada publicada hoy en el diario Clarín.
Castillo está detenido desde el 21 de junio pasado por orden del juez de Garantías Gustavo Gaig como presunto líder de una «asociación ilícita» que explotaba de manera ilegal la feria de Lomas de Zamora, a cuyos locatarios
les cobraba un canon para permanecer en el lugar y otros por seguridad, limpieza, estacionamiento
Además está acusado de agredir a golpes a quienes no cumplían con los pagos.
«Existe un acuerdo de voluntades ilegítimo direccionado a mantenerme privado de la libertad. Un acuerdo de voluntades del cual forman parte autoridades del Ministerio de Seguridad, funcionarios policiales y funcionarios judiciales del fuero de Lomas de Zamora», aseguró.

«Todos ellos, por acción o por omisión, han cometido un cúmulo de graves irregularidades», sostuvo Castillo en su escrito.
Según «El rey de la Salada», hubo una «alevosa violación» de sus derechos constitucionales a la intimidad y a la inviolabilidad de domicilio al ser allanada su casa ubicada en el partido bonaerense de Luján, donde mantuvo un tiroteo con la Policía que lo fue a detener.
También criticó a periodistas que lo sindicaron como un «capo narco» y al ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo.
La causa que se le sigue a Castillo tiene 33 apresados, mientras que Leonardo Gaitán, sindicado líder de la banda de «Los Cucos», permanece prófugo.
El 11 de agosto de 2017 por la noche fue aprehendido dentro del predio el otro presunto líder de una organización que operaba en Lomas de Zamora, el empresario Enrique Antequera, titular de la feria Urkupiña, en el primero de 30 allanamientos que finalizaron con otros 17 detenidos.
[adrotate banner=»3″]
