Francisco habló hoy durante la audiencia general del «amor incondicional» de las madres por sus hijos, dijo que «son el antídoto contra el individualismo» y lo llamó el «martirio materno» como lo había definido el arzobispo de San Salvador Óscar Arnulfo Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980 y en proceso de beatificación.
