Un día después del sorpresivo acuerdo alcanzado entre Estados Unidos y Rusia que obligará a Siria a destruir todo su arsenal químico, el mundo entero saludó la noticia, mientras que Damasco la consideró una «victoria».
Un día después del sorpresivo acuerdo alcanzado entre Estados Unidos y Rusia que obligará a Siria a destruir todo su arsenal químico, el mundo entero saludó la noticia, mientras que Damasco la consideró una «victoria».