El Ejército anunció la expulsión de los últimos yihadistas del desierto sureño – Télam

El Ejército anunció la expulsión de los últimos yihadistas del desierto sureño – Télam

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El Ejército de Siria anunció este domingo que tomó el control del último bastión de los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) en el desierto sudoriental del país, luego de acabar con las últimas «agrupaciones terroristas» en la zona montañosa de Al Safa.

«Después de una serie de operaciones militares precisas y concentradas, nuestras fuerzas se hicieron con el control total de la zona de Telul al Safa», dijo la Comandancia del Ejército sirio en un comunicado difundido por la agencia de noticias estatal, SANA.

La nota agregó que las tropas «acabaron con los terroristas del EI que se refugiaban en esta zona y se incautaron de un gran número de armas ligeras y medianas», informó la agencia EFE.

Los combatientes del Ejército Jaled bin Walid, grupo vinculado al EI, tenían presencia en algunas zonas del desierto en el sureste del país, después de haber sido expulsados de las provincias sureñas de Deraa y Al Quneitra en una ofensiva gubernamental.

Los islamistas se llevaron hacia esa zona desértica montañosa a unas treintena de rehenes que secuestraron a finales de julio pasado en la provincia de Al Sueida y que fueron puestos en libertad por el Ejército sirio en sus operaciones en los pasados dos meses.

Las fuerzas leales al presidente Bashar al Assad consiguieron recuperar el control de todo el sur de Siria, de donde también han expulsado a los grupos rebeldes e islamistas moderados.

Siria está sumida en un sangriento conflicto desde marzo de 2011 que causó unos 350.000 muertos y obligó a más de 6,5 millones de personas a refugiarse en países vecinos y Europa.

Otros 7,6 millones han tenido que buscar un lugar donde esconderse dentro de su país, según la ONU.

El conflicto comenzó con protestas masivas contra el gobierno del presidente Bashar Al Assad y con el tiempo degeneró en una guerra total con participación de grupos rebeldes islamistas y de potencias mundiales y regionales, incluyendo a Estados Unidos, Turquía y Arabia Saudita, que apoyaron a los insurgentes, Rusia e Irán.

En los últimos meses, Siria logró importantes triunfos sobre la insurgencia y recuperó granes extensiones gracias al apoyo militar ruso e iraní.

Con los rebeldes seriamente debilitados, Estados Unidos y sus aliados occidentales han perdido peso y protagonismo en los esfuerzos diplomáticos por negociar un fin a la guerra.

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