
La sesión de trabajo del diálogo nacional entre el gobierno y representantes del estudiantado, los campesinos, empresarios y la sociedad civil, fue televisada ayer por el canal 51, de la Iglesia Católica, luego de la demanda nacional de que las conversaciones deberían ser públicas.
Todos los sectores participantes en el diálogo aceptaron crear una comisión que dé seguimiento a las 15 recomendaciones que emitió el lunes la CIDH, que incluye definir un calendario para nuevas visitas de ese organismo, tal como fue planteado por los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), que participan como mediadores y testigos del diálogo nacional.

Murillo, como vocera del gobierno, limitó la discusión a temas que «representen el orden constitucional», con lo que respondió a quienes piden su renuncia y la de Ortega, pero insistió en que los manifestantes deben retirar los tranques (bloqueos de rutas y calles) y permitir la libre circulación en el país.
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