Con grandes ovaciones al fijar posturas sobre temas como Malvinas, el desendeudamiento o el Poder Judicial, provenientes de un eufórico bloque oficialista, Fernández de Kirchner desarrolló su discurso en el Congreso ante una actitud mayoritariamente apática del arco opositor, que sólo respaldó en forma generalizada el anuncio sobre la reestatización de la operación de los servicios ferroviarios.
