El presidente de México reconoció que el 2014 fue un año «muy difícil», de consolidación de reformas y de contrastes por la violencia que golpeó al país, y afirmó que el 2015 que comienza «no puede seguir igual».
El presidente de México reconoció que el 2014 fue un año «muy difícil», de consolidación de reformas y de contrastes por la violencia que golpeó al país, y afirmó que el 2015 que comienza «no puede seguir igual».