
Daniel Llermanos llegó al juzgado a cargo del juez Néstor Barral, apenas un rato antes que comenzara la concentración convocada por el dirigente camionero, en el cruce de las avenidas 9 de julio y Belgrano.
«A los fines de despejar cualquier duda respecto de la transparencia de las operaciones comerciales efectuadas por las empresas que han sido objeto del escrito llamado denuncia, acompaño al presente la totalidad de la documentación atinente a las mismas», sostuvo Llermanos, en el escrito de una carilla que presentó junto a la documentación.
El juez Barral había dispuesto en diciembre el levantamiento del secreto fiscal, bancario y bursátil de Moyano, su hijo Pablo, su mujer Liliana Zulet y sus hijastros Valeria Salerno y Juan Manuel Noriega Zulet.
El origen de la investigación
El expediente se originó en una denuncia en la que se señaló que Moyano habría adquirido dos viviendas en Parque Leloir de manera irregular e incurrido en el delito de lavado de dinero.
La denuncia fue formulada por el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Vicente López, Enio Vitoriniua, a partir de la recepción de un mensaje anónimo dando cuenta del supuesto delito, informaron fuentes con acceso al expediente.
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