
El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, retiró hoy a su país de la Corte Penal Internacional (CPI), tribunal al que acusó de ataques «intolerables» por tratar de investigar su «guerra antidroga», que suma más de 7.000 muertos.
En el escrito, el jefe de Estado acusó a la Corte de tratar de imponer su jurisdicción sobre él en una supuesta violación de la presunción de inocencia, más de un mes después de que el Tribunal iniciara un análisis preliminar para investigar la campaña antidroga, informó la agencia EFE.
El Gobierno de Filipinas ha argumentado desde entonces que el organismo violaría su soberanía nacional si somete a juicio la guerra antidroga, ya que la jurisdicción de esta materia pertenece a los tribunales locales.
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