El ejercicio de la memoria de este día, junto al recuerdo y al reclamo de justicia, nos invita a celebrar que los argentinos tenemos un pacto inquebrantable con la democracia. Los que somos testigos de aquellos años aciagos tenemos la obligación de ser garantes para que las jóvenes generaciones puedan desarrollarse y gozar de la vida en libertad. Pensar entre todos lo bueno de nuestro tiempo, sabiendo que hay mucho para trabajar y consolidar, pero sabiendo que todo depende de nosotros, de cómo sepamos dialogar, buscar encontrarnos, ejercitar el respeto, aceptar reconocernos en la diversidad con pasiones, pero sin odios, dignificándonos en cada acción como seres humanos identificando nuestras potencialidades y honrando el valor de la confraternidad. Respondiendo al sabio, los argentinos podemos decir que encontramos el fuego en las cenizas, el fuego sagrado de la vida que nos permitió reconstruirnos entre todos después de la noche más oscura.
(*) Secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación.
[adrotate banner=»3″]
