El ministro de Planificación Federal afirmó que “es absurdo y roza el ridículo que el diario La Nación, cuyo fundador promovió una guerra fratricida con Paraguay, pactó con la dictadura más sangrienta para quedarse con Papel Prensa y hoy se niega a pagarle los aportes a sus trabajadores, cuestione la ética y la transparencia del Centro Cultural Kirchner, que es un espacio plural, popular e inclusivo”.
