La cadena de fallas de Seguridad que hicieron posible el atentado en el tunecino Museo el Bardo, perpetrado el miércoles pasado y reivindicado un día después por el Estado Islámico, sumó hoy un nuevo eslabón cuando el presidente del país norafricano, Beyi Caid Essebsi, admitió que fueron tres, y no dos, los autores materiales y que uno de ellos se fugó.
