
Irak celebró sus primeras elecciones legislativas desde la expulsión del grupo radical Estado Islámico (EI), en una jornada que transcurrió sin incidentes y que estuvo marcada por la baja participación de los ciudadanos.
Los centros de votación estuvieron abiertos hasta las 18 (las 12 de Argentina) ante la negativa de la comisión electoral de prolongar su apertura para favorecer una mayor participación que, según los medios iraquíes fue baja, aunque no hay cifras oficiales.
En los últimos comicios, hace cuatro años, la participación se cifró en torno al 62 %. Esta tarde, la Comisión Suprema Electoral de Irak informó que la asistencia a las urnas fue de 44,5% del padrón.
El presidente de la Comisión Electoral, Riad al Badran, aseguró en una rueda prensa celebrada con varias horas de retraso, que todavía falta por conocer los datos de 4321 centros, por lo que se prevé que los primeros resultados sean anunciados en las próximas 24 horas.
Durante la mañana los medios hablaban de una baja participación en la capital Bagdad y más fluida en Fallujah, en el oeste del país, y en Mosul, antiguo bastión del EI en el norte de Irak.
El primer ministro, Haidar al Abadi, llamó a la población a participar masivamente de las elecciones y ordenó el levantamiento de cortes en las calles para favorecer la afluencia a las urnas.
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