El sumo pontífice sostuvo que «el verdadero discípulo no sirve a sí mismo o al `público`, sino a su Señor». También reclamó superar «individualismos y rivalidades».
El sumo pontífice sostuvo que «el verdadero discípulo no sirve a sí mismo o al `público`, sino a su Señor». También reclamó superar «individualismos y rivalidades».