A seis meses de las inundaciones por las obras de peatonalización de la calle Esmeralda en el sótano de la librería anticuaria Helena de Buenos Aires, un emblemático negocio en el microcentro porteño, que dejó como saldo más de 1.000 libros arruinados y 15.000 volúmenes en estado de humedad, su dueña vuelve a reclamar una respuesta urgente ante el prolongado silencio del gobierno porteño y a la empresa constructora por los daños, tanto materiales como culturales.
