A dos años del primer Ni Una Menos, los varones buscan un lugar para acompañar la lucha

Renunciar a sus privilegios, reconocer los actos cotidianos de machismo, romper las complicidades de grupo que cosifican a la mujer, aceptar el rol de acompañar en lugar de ser protagonista, son algunas de las prácticas que reconocen como centrales en la lucha por frenar la violencia sexista.
Leer artículo original.

[adrotate banner=»4″]
[adrotate banner=»5″]

[adrotate banner=»3″]