El testigo Ariel Gustavo Grilli afirmó que, después de lo que vio cuando tenía sólo 14 años, «siempre me sentí buscado y con miedo», al recordar el asesinato de su padre a manos de la patota que lo fue a secuestrar, al declarar en el marco del juicio por la megacausa La Perla por crímenes de Lesa Humanidad cometidos durante la última dictadura.
