“El primer tango-canción es Mi noche triste”

En Las poéticas del tango-canción. Rupturas y continuidades, el ensayista Oscar Conde y un grupo de especialistas componen una genealogía del tango-canción, estudiando sus variantes retóricas y musicológicas a lo largo del tiempo, destacando que ese formato se caracteriza por contar una historia (por lo general un drama) en tres minutos, y subrayando que el drama suele ser un tópico entre otros.