La economía argentina rebota, pero no alcanza: el dato que anticipa una recesión técnica

La economía argentina rebota, pero no alcanza: el dato que anticipa una recesión técnica


El semáforo de actividad que elabora Econviews, la consultora de Miguel Kiguel, anticipa una mejora mensual para septiembre. Los indicadores de alta frecuencia muestran un rebote en varios frentes, con subas destacadas en el consumo de cemento (+7,8% mensual desestacionalizado), el patentamiento de motos (+6,4%) y la venta de nafta (+2,2%). A eso se suman la actividad de petróleo y gas y las exportaciones, que avanzan 8,6% mensual.

El semáforo compara la última observación de cada indicador con el promedio del trimestre previo y asigna el color según ese criterio. Con esa vara, la foto de septiembre es más favorable que la que surge de las variaciones trimestrales, que todavía muestran caídas en buena parte de los sectores. Hay un rebote en el margen, pero aún no alcanza para compensar lo perdido.

En energía, la producción de petróleo subió 2,1% mensual y la de gas 3,8%, con mejoras de 3,1% y 3,4% frente al trimestre previo, por lo que ambas quedan en verde. En consumo, además de cemento, motos y nafta, se destacan las escrituras en CABA (+4,1% mensual), el patentamiento de autos (+0,5%), el consumo de electricidad (+1,9%) y la confianza del consumidor, que en octubre avanzó 0,8% mensual y quedó 2,0% por encima del trimestre previo. En el frente externo, las importaciones CIF subieron 0,2% mensual y los préstamos comerciales en términos reales crecieron 1,7%.



Del otro lado, la industria sigue mostrando debilidad. La producción industrial de agosto avanzó 1,9% mensual, pero acumula una caída de 2,6% trimestral. La producción de autos cayó 3,5% mensual en septiembre y la de acero retrocedió 3,3%, con una baja de 6,0% trimestral. La extracción de minerales metalíferos se desplomó 12,5% mensual en agosto, y la construcción, la faena vacuna, la producción de pollos, la recaudación de IVA-DGI y los préstamos al consumo también quedaron en rojo. Las liquidaciones del agro retrocedieron 7,7% mensual en septiembre, aunque siguen 9,9% arriba en la comparación trimestral.

El semáforo de Econviews. – EE

En amarillo quedan la molienda de soja, la producción de harina, el índice Construya, los préstamos en pesos al sector privado, el empleo privado formal (−0,2% mensual en julio) y los aportes a la seguridad social.



Equilibra, otra consultora que sigue de cerca la actividad, también marca una recuperación en septiembre. Según su anticipo, la serie desestacionalizada se habría recuperado 0,5% en el mes. Con ese nivel, la actividad quedaría 2,2% por debajo de junio y 3,9% por debajo del máximo histórico de marzo.

El informe distingue entre sectores. La actividad no primaria cayó 1,6% interanual en septiembre, aunque habría crecido 0,4% mensual desestacionalizada. En cambio, los sectores primarios (agro, energía, minería y pesca) treparon 4,6% interanual y 1,4% mensual, impulsados por energía y minería.

De confirmarse el dato mensual, el tercer trimestre caería 2,6% frente al segundo y la economía acumularía dos trimestres consecutivos de caída, lo que configura una recesión técnica. Equilibra aclara, sin embargo, que el INDEC revisa los datos previos al cerrar el trimestre, por lo que no descarta cambios al alza. Con estos números, la consultora redujo su proyección de crecimiento para 2026 a 1%.



El mismo Banco Central admite la recesión en el tercer trimestre pero avisa que rebotará. «Para el cuarto trimestre se prevé una recuperación del PIB luego de la caída del tercer trimestre. Una vez que se normalice la actividad del agro y se disipen los factores transitorios que afectaron a la economía en julio, el PIB del cuarto trimestre registraría un aumento significativo», vaticina el Central.

Y remarca que más allá de la volatilidad de corto plazo de los indicadores mensuales de actividad, «que podrían verse afectados por la excepcional reducción de días hábiles prevista para noviembre, el PIB crecería por segundo año consecutivo en 2026». «No obstante, existen riesgos en el corto plazo: que se agraven los conflictos geopolíticos, que las condiciones financieras internacionales se endurezcan o que la demanda externa crezca menos. Estos riesgos para el escenario podrían afectar la inversión y el desempeño de algunos sectores transables», avisa la entidad de Santiago Bausili.