Electrodomésticos al límite: la morosidad llegó al 50% y golpea a las grandes cadenas

Electrodomésticos al límite: la morosidad llegó al 50% y golpea a las grandes cadenas


La fragilidad financiera que atraviesa el sector de electrodomésticos en Argentina ha alcanzado niveles críticos en agosto de 2026, con una morosidad que ya es la más alta de todo el sistema financiero.

En las casas especializadas, el incumplimiento en los pagos llegó al 50%, superando incluso a los bancos tradicionales y las entidades no bancarias. Esta situación se desarrolla en un contexto donde el 92,3% de los hogares argentinos registra algún tipo de deuda, y casi 9 de cada 10 de esas deudas están impagas.

El impacto de la morosidad varía drásticamente según la cadena: mientras en Frávega el atraso ronda el 39%, en Megatone se ubica en el 43% y en Cetrogar escala al 48%.



El caso más extremo es el de Coppel, donde la morosidad alcanza aproximadamente el 70%, impulsada por costos financieros totales que en algunos créditos superan el 800% anual, según informes basados en estadísticas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y análisis de consultoras privadas como 1816, Analytica

Esta carga asfixiante sobre los consumidores ha dejado a cerca de siete millones de personas fuera del circuito formal de crédito.

Ni siquiera el Mundial de Fútbol de 2026, que suele ser un motor para la venta de televisores y electrónica, logró revertir la tendencia negativa. Aunque el evento dinamizó temporalmente el consumo interno en rubros específicos como la gastronomía y la indumentaria deportiva, no evitó la desaceleración general del sector.



La venta online no alcanza para compensar el derrumbe de los locales físicos. Miles de comercios físicos siguen perdiendo ventas frente a la falta de opciones de financiamiento accesibles para los clientes.

Además, el canal digital enfrenta la feroz competencia de las importaciones bajo el sistema «puerta a puerta», que ya cuadruplicaron su peso sobre la venta de electrónica con precios hasta un 54% más bajos que los locales.

Este volumen de compras vía courier ya representa un 40% de las ventas en varios rubros relevados, afectando directamente la sostenibilidad de las cadenas locales.



Como consecuencia, la crisis estructural se consolida con el cierre definitivo de sucursales en provincias como Córdoba, Santa Fe y Río Negro, buscando recortar gastos operativos que las ventas actuales ya no pueden cubrir.