El avance de El Niño ya tiene consecuencias concretas en el norte argentino. En Puerto Iguazú, Misiones, se registraron 216 milímetros de lluvia en apenas siete días, mientras que la crecida del río Iguazú obligó a cerrar temporalmente circuitos turísticos de las Cataratas. En el interior provincial, los productores enfrentan caminos anegados, pérdidas de cultivos y dificultades para comercializar alimentos.
La preocupación se extiende hacia los próximos meses. El reporte climático difundido el 8 de octubre indica una probabilidad superior al 83% de que El Niño mantenga una intensidad fuerte o muy fuerte durante el trimestre enero-marzo de 2027. El escenario aumenta la necesidad de vigilancia sobre las cuencas de los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay.
Ante este panorama, el Gobierno nacional puso en marcha un esquema preventivo que contempla modelos de posibles inundaciones para 18 municipios distribuidos en seis provincias. Sin embargo, el Ministerio de Seguridad no identificó públicamente las localidades incluidas en esos estudios, por lo que todavía no es posible establecer con precisión cuáles son las áreas seleccionadas para esa planificación.
Misiones: 216 milímetros de lluvia y caminos rurales cortadosUno de los puntos más afectados es el norte de Misiones. Según el especialista Ezequiel Maidana, responsable de la plataforma Pronóstico del Litoral, en Puerto Iguazú se acumularon 216 milímetros en siete días. La crecida del río Iguazú alcanzó marcas de 30 metros en la escala de medición citada por el especialista.
Las precipitaciones más intensas, que inicialmente se concentraban sobre la cuenca del río Uruguay, se desplazaron hacia el norte, afectando la cuenca del Iguazú y el tramo superior del Paraná.
En el municipio de Capioví, el desborde del arroyo del mismo nombre interrumpió caminos rurales, complicando el transporte de insumos y productos agrícolas.
El problema no se limita a las crecidas. La saturación de los suelos está perjudicando las actividades productivas del centro y norte provincial. La mandioca presenta deterioro y pudrimiento de raíces, mientras que los productores tabacaleros enfrentan dificultades en las etapas de trasplante y desarrollo de las plantas.
La ganadería también está afectada por la falta de piso en los potreros, el deterioro de las pasturas y las complicaciones para trasladar animales.
Pérdidas de verduras y hortalizas: el impacto en Gobernador Roca y PosadasEn Gobernador Roca, los pequeños productores hortícolas enfrentan dificultades para sacar sus cosechas de las chacras. Las lluvias dejaron caminos prácticamente intransitables y obligaron a algunas familias a transportar cajones de lechuga con carretillas.
El granizo también dañó plantaciones de perejil y repollo, mientras que las precipitaciones persistentes redujeron la producción de zapallo de tronco.
Las consecuencias llegaron a los mercados de Posadas, donde se comercializa parte de la producción de las chacras del interior provincial. Algunos productos dejaron de ofrecerse temporalmente por los daños, aunque los agricultores intentan mantener los precios para evitar una mayor caída de las ventas.
La subsecretaria de Agricultura Familiar de Misiones, Laura Duarte, advirtió que los productores enfrentan gastos extraordinarios para proteger sus plantaciones y reorganizar las cosechas.
El Gobierno provincial trabaja con municipios, Defensa Civil y organismos agropecuarios para atender los daños. Entre las herramientas mencionadas aparecen fondos rotatorios para adquirir insumos, mejoras en los sistemas de drenaje y mecanismos de comercialización destinados a evitar que los alimentos cosechados se pierdan.
El Gobierno prepara un operativo: 18 municipios bajo estudioLa ONU confirmó que El Niño será el más fuerte que se haya registrado: sus efectos hacia el verano en Sudamérica
El 15 de octubre, la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, encabezó una reunión con la Agencia Federal de Emergencias para evaluar posibles inundaciones en el norte argentino.
El operativo forma parte del Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, aprobado mediante la Resolución 559/2026, publicada el 7 de julio.
Desde abril, la Agencia Federal de Emergencias realizó 12 instancias de coordinación federal y elaboró modelos de potencial afectación para 18 municipios de seis provincias, utilizando registros históricos de inundaciones.
El organismo también informó que 4.328 personas participaron entre marzo y septiembre en actividades de capacitación y fortalecimiento de protección civil.
Para el seguimiento de las condiciones meteorológicas se utiliza un tablero del Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias (SINAME), que reúne pronósticos, alertas e información hidrometeorológica.
No obstante, el anuncio oficial dejó preguntas sin respuesta: no identificó los 18 municipios, no detalló un presupuesto específico para las intervenciones ni estableció un cronograma de ejecución.
El Niño podría seguir fuerte hasta marzo de 2027Las perspectivas internacionales difundidas el 8 de octubre muestran un fenómeno de gran intensidad. El índice de temperatura oceánica Niño 3.4 alcanzó una anomalía de +2,1 °C, mientras que en la región Niño 1+2 llegó a +3,9 °C.
El pronóstico mantiene una probabilidad superior al 83% de que El Niño continúe fuerte o muy fuerte hasta el trimestre enero-marzo de 2027.
Para Argentina, el riesgo principal se concentra en las precipitaciones por encima de los promedios históricos, especialmente en la región de la Cuenca del Plata.
Aunque el norte argentino concentra actualmente algunos de los episodios más intensos, las perspectivas para el verano también obligan a prestar atención a Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el resto de la región pampeana.
El especialista Maidana anticipó que el núcleo de las precipitaciones podría desplazarse progresivamente hacia el centro del país durante los meses estivales.
Ese escenario preocupa especialmente a los productores agrícolas, porque coincidiría con una etapa importante del desarrollo de los cultivos de verano.
Por ahora, las pérdidas productivas registradas en Misiones no cuentan con una estimación económica provincial consolidada. Lo que sí está documentado es el daño sobre cultivos específicos, la interrupción de caminos rurales y las dificultades para mantener el abastecimiento de productos frescos.
El desafío para los próximos meses será evitar que las lluvias extraordinarias profundicen los problemas de infraestructura y producción, mientras el Gobierno nacional y las provincias se preparan para una temporada que podría extender los riesgos de inundaciones hasta comienzos de 2027.
