La balanza del turismo sigue en rojo. Si bien el saldo negativo se moderó en lo que va del año con respecto a los niveles record registrados en 2025, el flujo de turistas al exterior continúa siendo muy superior al de los viajantes que ingresan al país. Esa brecha consistente, en medio de la necesidad de acumular reservas tanto para garantizar los pagos de deuda como para hacer frente a una eventual mayor demanda de dólares por cobertura el año próximo, reavivó el debate en torno a la capacidad de la economía para mantener abierta la canilla de divisas que se van en viajes y consumos en el exterior.
Según los datos publicados el lunes pasado por el Indec, en junio salieron del país 501.900 turistas. Con eso, en el primer semestre las salidas totalizaron 6,3 millones de turistas. En tanto, los viajeros que arribaron al país ascendieron a 2,9 millones en el mismo período. Aunque la brecha sigue siendo amplia, se acortó de 4,6 millones de turistas en la primera mitad de 2025 a 3,4 millones este año.
«El principal motivo para la moderación del turismo emisivo responde a los ingresos de la población: si bien la valuación actual del tipo de cambio favorece los viajes al exterior, eso convive con salarios reales algo deprimidos», dijo a El Economista Marcos Cohen Arazi, economista del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL). «De hecho, llamó la atención que cayera también el turismo emisivo a Estados Unidos en junio: algo de impulso hubo para viajar al Mundial, pero pesó más fuerte el tema de los ingresos», agregó.
Si bien todavía no hay datos oficiales, el número de viajeros a Estados Unidos para asistir a los partidos de la Scaloneta podría haber registrado un impulso algo mayor en julio. La llegada a instancias finales de la selección liderada por Lionel Messi incrementó los viajes sobre todo en la última semana del Mundial, cuando se disputaron las semifinales contra Inglaterra (15 de julio) y la final contra España (19 de julio).
Dólares que se van Más allá de la cantidad de turistas, para la economía el número clave es otro: el monto de dólares que salen del país por viajes y consumos en el exterior. Durante 2025, el atraso cambiario frente al resto de los precios, un desequilibrio que fue especialmente notorio en los meses del verano, disparó el turismo emisivo. En todo el año pasado, los viajes de turistas al exterior sumaron 11,8 millones.
Ese proceso se viene morigerando. Las correcciones cambiarias registradas a lo largo del año pasado, sumado a la menor capacidad económica de los segmentos de ingresos medios, está provocando una caída sostenida en la salida de turistas. Ya en el verano de este año partieron al exterior 621.000 turistas menos que en el primer trimestre de 2025. Sin embargo, eso no se tradujo en una caída similar en la salida de divisas. ¿La razón? Los turistas argentinos que salieron del país durante enero, febrero y marzo gastaron 12% más en promedio por viajero que en el primer trimestre del año pasado.
Esos datos sugieren que hay una tendencia creciente a la concentración de los viajes en los segmentos de ingresos más altos. «La gente que sigue viajando gasta un poco más en promedio», señaló Cohen Arazi. «De hecho, mientras en el primer semestre el turismo emisivo total se redujo 13% con respecto al mismo período de 2025, el emisivo aéreo subió 10%», añadió.
Esos factores vienen sosteniendo sin grandes cambios la salida de dólares por turismo emisivo aún con la caída que se registra en el número de viajeros. En el primer trimestre salieron por la cuenta «Viajes» U$S 4.825 millones, un monto apenas 2% inferior al de la salida de divisas registradas en el verano anterior, según el informe de «Balanza de pagos, posición de inversión internacional y deuda externa» publicado por el INDEC.
Incluso con ese leve descenso, el volumen de salida de divisas por turismo en el primer trimestre representa uno de los mayores de la última década para ese período, y está lejos de ser compensado por los ingresos generados por el turismo receptivo. La entrada de no residentes dejó en el país US$ 1.641 millones, un incremento del 12% con respecto al primer trimestre del año. Con eso, el saldo deficitario del período enero-marzo fue de US$ 3.184 millones, 8% menos que en igual lapso de 2025.
De mantenerse esas tendencias, sumado al factor Mundial que podría haber concentrado los viajes en julio -consultoras estimaron que el desembolso de los argentinos en Estados Unidos rondó los U$S 450 millones-, las cifras de salida de divisas podrían terminar este año no muy lejos de las registradas en todo 2025. De acuerdo al informe de Balanza de Pagos, el año pasado la salida de divisas por la cuenta «Viajes», ascendió a U$S 12.072 millones. Descontado el ingreso de U$S 4.852 millones proveniente de quienes arribaron al país, el déficit de la balanza turística fue de U$S 7.221 millones.
Turismo versus los ganadores del modeloAunque es esperable una disminución con respecto a 2025, el saldo deficitario de la balanza turística continuará drenando este año un flujo relevante de divisas. Eso volvió a poner en escena el peso del turismo dentro del siempre ajustado balance de dólares. Quien mejor graficó esas tensiones fue el economista Carlos Melconian, cuando señaló a fines de junio que «los dólares de Vaca Muerta terminan todos en la Comuna 16, que es Miami». También mencionó a Punta Cana como uno de los principales destinos de esas divisas.
Los números parecen darle la razón. Impulsadas por un fuerte aumento de los precios, las exportaciones del capítulo «Aceites crudos de petróleo», que incluye a Vaca Muerta, sumaron en el primer semestre U$S 4.693 millones. Esas ventas promediaron al mes U$S 782 millones, un número que corre a la par de la salida de divisas por turismo emisivo en la primera mitad del año.
El escenario es similar si la comparación se hace con los otros sectores ganadores del modelo económico libertario. Por caso, las exportaciones de los principales productos de la soja (porotos, aceite y harina) sumaron U$S 8.844 millones en el primer semestre. En tanto, la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) proyecta para todo el año exportaciones superiores a los U$S 9.000 millones.
«Se pueden hacer muchas comparaciones con el déficit de la balanza turística como, por ejemplo, que las compras de dólares con fines de atesoramiento promediaron los U$S 2.000 millones en los últimos meses», dijo Cohen Arazi. «Lo cierto es que este año la salida de divisas posiblemente sea un poco menor a 2025, habrá una moderación, pero el déficit de la balanza turística seguirá siendo muy elevado en comparación con el promedio de los últimos años», concluyó.
