Ante una audiencia que año a año se vuelve más hostil, el ministro de Economía, Luis Caputo, contraatacó con el anuncio de una serie de medidas que los industriales venían reclamando desde hace tiempo. En el encuentro anual organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA), anunció la suspensión de los embargos de ARCA hasta mayo del año que viene, entre otras medidas para el sector.
«Nosotros escuchamos los reclamos de todos. Ahora, podemos hacer lo que podemos hacer. Hoy entendemos que las pymes tienen un problema financiero y tienen un problema con los embargos», dijo Caputo en la 32° Conferencia Industrial organizada por la UIA. «La idea es que esto les dé margen para ordenar sus cuentas», agregó.
Pese a que la economía está a un paso de entrar en recesión, el ministro rechazó la implementación de medidas de reactivación equivalente a «un Plan Platita». Sin embargo, a las puertas de ingresar a un año electoral, Caputo flexibilizó algunas de sus posturas. Además de la suspensión de embargos, anunció la extensión del plan de 18 cuotas de las deudas con ARCA que vencían hasta el 30 de junio. A partir de ahora, ese plan diseñado para pymes incluirá las deudas hasta el 31 de octubre.
En la misma línea, el ministro de Economía anunció que «las pymes podrán utilizar el 100% del saldo que tienen a favor por exportación o IVA de exportación para cancelar deudas aduaneras». Por último, Caputo anticipó un direccionamiento a través del Banco Nación de créditos para la industria automotriz «a plazos de 3, 4 o 5 años a tasas fijas de alrededor del 20%».
Con una mirada más a mediano plazo, el ministro de Economía señaló que propondrá a los gobernadores y al jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires la eliminación del Impuesto a los Sellos, un gravamen al que calificó como nocivo. «Aquellas provincias que estén adheridas al RIGI y al Régimen de Excepción de Obligaciones Recíprocas vamos a ofrecerles desde el estado pagarles la mitad de ese impuesto a cambio de que las provincias resignen la otra mitad», señaló.
Esos anuncios buscan dar alguna respuesta al duro presente por el que atraviesa el sector fabril. El último dato estimado de actividad industrial elaborado por el Centro de Estudios UIA (CEU) indicó que en septiembre se mantuvo a la baja la actividad tanto con relación a agosto (-0,2% sin estacionalidad) como al mismo mes del año pasado (-3,4%). Con estos datos, en lo que va del año la industria acumula una baja de 2,8% respecto al mismo período de 2025 y está 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023.
En medio de la caída del consumo interno, la ola de embargos a pymes por deudas fiscales y pérdida de competitividad por el atraso cambiario -agravada tras la devaluación cercana al 10% del real tras la segunda vuelta electoral en Brasil-, Caputo negó que haya un problema sistémico, sino que hay solo diferencias entre empresas. «El negocio de la inflación, de los rulos financieros y de la corrupción se terminó y ahora entramos en otro modelo de competitividad que es el que efectivamente nos va a sacar adelante como país», señaló. «Eso depende mucho de cada uno de ustedes, de animarse a invertir, a competir y de animarse a que eventualmente les vaya mal. Eso puede pasar, es parte de cómo crecen los países y las industrias», les dijo a los empresarios.
¿Sobrarán dólares?En un contexto de mayor presión cambiaria registrada, sobre todo, tras el sorpresivo resultado de la segunda vuelta electoral en Brasil, Caputo intentó ponerle paños fríos al mercado. «Hoy hay dólares, mañana va a haber más, pasado aún más, el año que viene mucho más y dentro de seis años, muchísimo más», dijo. «Hay récord de exportaciones más que suficiente para cualquier proceso de dolarización», añadió.
Caputo admitió que la demanda de dólares viene creciendo, pero volvió a señalar que la oferta será suficiente para atenderla. «La gente sigue ahorrando en dólares a razón de 1.600 a 1.700 millones por mes, ahora se importa sin tener que pagar ninguna coima, las empresas que quieren repatriar dividendos lo pueden hacer, y así y todo, sobran dólares para que el Banco Central pueda recapitalizar su balance, fundamental para preservar el valor de nuestra moneda», señaló.
A mediano plazo, el ministro apuntó al RIGI como una fuente de dólares muy potente. «Ya hay 49 proyectos y van a entrar más por un total de U$S 218.000 millones, pero el RIGI recién empieza, recién se han hecho inversiones por el equivalente a U$S 7.500 millones», dijo Caputo. «Todas las inversiones van a venir en los próximos años, y eso asegura un flujo fenomenal que lo van a aprovechar los presidentes que vengan», agregó. Según el ministro, los proyectos del RIGI van a generar 250.000 puestos de trabajo.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, la principal política sectorial del gobierno de Javier Milei, genera críticas entre los industriales. La UIA entidad reclama un «RIGI industrial» para que los beneficios fiscales y aduaneros no se limiten de manera exclusiva a los sectores primarios o extractivos y, en la misma línea, pide que los grandes proyectos de inversión bajo el régimen garanticen un porcentaje mínimo de contratación de bienes con valor agregado nacional.
Gobernadores con reclamosEn otro panel, los gobernadores Maximiliano Pullaro, de Santa Fe y Martín Llaryora, de Córdoba, reclamaron una estrategia más clara del gobierno con relación al sector industrial.
Maxi Pullaro en el 32° encuentro anual organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA). – EE
«Además de la minería, el petróleo y la energía, tenemos otros motores que hay que asistirlos», dijo Llaryora. «El gobierno nacional no puede mirar hacia otro lado con el cierre de 33.000 pymes y 300.000 puestos de trabajo que se han caído, uno cuando gobierna tiene que mirar el 360, hace falta una estrategia nacional de desarrollo industrial para conservar estos niveles de desarrollo, como lo hacen todos los países del mundo», agregó.
Luego de mencionar las crisis por las que están atravesando empresas metalmecánicas como Pauny y Metalfor, el gobernador de Córdoba pidió ver el panorama crítico del segundo, tercer y cuarto cinturón de proveedores. «Esto va a derivar en un nivel altísimo de desempleo en los pueblos del interior», agregó. «Desarrollar nuevos motores de la industria para apagar otros no es inteligente», dijo.
Martín Llaryora en el 32° encuentro anual organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA). – EE
En la misma línea, Pullaro dijo que «tenemos que cuidar a la industria, y no dejar caer a ninguna rama de la industria». Además, el gobernador de Santa Fe pidió «aplicar políticas contracíclicas en momentos de dificultad económica».
En otro orden, Pullaro reclamó un debate sobre los dólares generados por los sectores ganadores del modelo. «Tenemos que pensar qué vamos a hacer con esas divisas, si vamos a pensar en la redistribución de la riqueza o en el desarrollo de la infraestructura para generar igualdad», dijo Pullaro.
Los dos gobernadores se mostraron dispuestos a discutir un nuevo Pacto Fiscal con la Nación, aunque reclamaron «hacerlo seriamente». En respuesta a la propuesta de Caputo de eliminar el Impuesto a los Sellos, Llaryora dijo «tírame también la baja del Impuesto a los Débitos y tiremos todo lo que no coparticipás». «Y de paso, hagamos una reforma en serio», agregó.
