Con un fuerte llamado al sector privado para que aumente las inversiones, Luis Caputo defendió el rumbo económico del Gobierno y aseguró que Argentina debe dejar atrás una lógica basada en el negocio financiero. Durante su exposición por el Día de la Exportación 2026, el ministro de Economía también cuestionó al kirchnerismo, anticipó un nuevo superávit financiero para 2027 y proyectó un fuerte crecimiento de las exportaciones de energía y minería.
Al hablar ante empresarios exportadores, Caputo reconoció que actualmente existe un crecimiento «a dos velocidades», pero consideró que esa dinámica es «normal». Para explicarlo, recurrió a una metáfora futbolera y acusó a la administración anterior de haber postergado a sectores estratégicos para generar divisas.
Caputo apuntó contra el kirchnerismo con una metáfora futbolera»Es como ser director técnico y tener a Messi, Di María y Enzo Fernández en el banco, y quejarte de que te falta fútbol», afirmó. Y agregó: «Y bueno, si tenés en el banco a esos tres, es probable que pase eso», en referencia al agro, la energía y la minería.
El ministro profundizó sus críticas: «Tenés a las industrias con ventajas comparativas castigándolas y sí, te van a faltar dólares. La consecuencia es que tenés cepo y lo que ya sabemos…». Frente al nuevo escenario, llamó a «cambiar el chip» y sostuvo que, aunque el Gobierno debe «seguir bajando impuestos y regulaciones, seguir mejorando la infraestructura», ahora «del lado privado, hay que invertir».
«Ya no hay un negocio financiero, tiene que haber un negocio real y para competir hay que invertir», afirmó. Además, pidió trabajar por «una mejor Argentina para los 48 millones de argentinos, es decir, mejores productos a mejores precios» y agregó: «Tenemos que tener empatía con los 48 millones, es moralmente injusto que tengan que pagar cualquier producto 10 veces el valor que en cualquier país vecino. Este es un modelo pro la gente».
Presupuesto 2027: Caputo prometió otro superávit financieroEn la jornada en la que el Gobierno presentará el proyecto de Presupuesto 2027 ante el Congreso, Caputo adelantó que las cuentas públicas volverán a mostrar un resultado positivo. «Vamos a estar presentando por cuarto año consecutivo superávit financiero, va a ser la primera vez en nuestra historia que no estando en default va haber cuatro años consecutivos de superávit financiero», aseguró.
Y reforzó: «Para darles una idea de la relevancia de esto, va a ser la primera vez en la historia que -no estando en default- un Gobierno en la Argentina tiene cuatro años consecutivos de superávit fiscal en la línea financiera». También destacó el liderazgo presidencial: «Es la primera vez que tenemos un presidente que tiene el coraje de llevar estas políticas a cabo».
Caputo defendió además la forma en que se implementó el programa: «No hay duda que estamos por el camino correcto pero quiero hacer hincapié en que lo hicimos por primera vez respetando la propiedad privada y la santidad de los contratos». En ese marco, enumeró las medidas adoptadas: «¿Qué hicimos para generar un boom de exportaciones? Eliminamos y bajamos diferentes impuestos, eliminamos y bajamos 17.000 regulaciones, redujimos fuertemente el costo financiero y estamos mejorando fuertemente la infraestructura».
Entre los resultados que destacó aparecen:
La apertura de mercados para más de 3.500 millones de personas.La eliminación de retenciones para economías regionales y reducciones para distintos complejos agropecuarios.La baja de aranceles en más de 1.000 posiciones.Aranceles para bienes de capital que pasaron del 12% al 2% y para celulares, del 16% a cero.»Estamos en niveles récord en exportaciones»»Abrimos mercados para más de 3.500 millones de seres humanos», afirmó Caputo. Y aseguró: «Estamos en niveles récord en exportaciones en cantidades». Según el ministro, el crecimiento no se limita a la energía y la minería, sino que también alcanza a productos primarios y manufacturas agropecuarias e industriales.
Caputo detalló: «La soja [subió] un 17%, el maíz un 35%, el trigo un 233%, el complejo petrolero-petroquímico un 100%, el girasol casi un 200%, el litio un 170%, la pesca un 50%». También proyectó que las exportaciones de energía y minería podrían alcanzar los US$ 61.000 millones hacia 2031, unos US$ 40.000 millones más que este año.
Sobre esas previsiones, sostuvo: «Estos números están totalmente subestimados», porque solo contemplan los proyectos ya aprobados y existen otros por US$ 150.000 millones que todavía esperan autorización. A su entender, ese ingreso de divisas «no solo garantiza la estabilidad cambiaria actual, sino a futuro».
El ministro también aseguró que las exportaciones de pymes se encuentran en su mayor nivel de los últimos 12 años y que la cantidad de empresas exportadoras alcanzó un récord de la última década. Al responder a quienes advierten sobre un atraso cambiario, sostuvo: «Cada vez que hubo un REM han ido ajustando sus expectativas de crecimiento de balanza comercial». Además, calculó que el superávit comercial de este año podría ubicarse entre US$ 27.000 millones y US$ 28.000 millones.
El mensaje a los empresarios: «Del lado privado hay que invertir»Caputo insistió en que el crecimiento del agro, la minería y la energía termina beneficiando al conjunto de la economía. «Lo que está pasando en energía, en minería y en agro ayuda al resto de las industrias», sostuvo, porque aporta «orden cambiario, estabilidad [y] previsibilidad». Luego reiteró: «Ya no hay un negocio financiero; ahora tiene que haber un negocio real» y «Del lado privado hay que invertir».
También volvió sobre los precios internos: «Es moralmente injusto que 48 millones de argentinos tengan que pagar cualquier producto dos, tres, cuatro o diez veces el valor que en cualquier país vecino», señaló al mencionar autos, electrodomésticos, neumáticos y remeras. Luego comparó el rumbo argentino con la apertura económica de Shenzhen, en China: «Cambien Shenzhen por Argentina y es exactamente lo que estamos haciendo».
Finalmente, Caputo reivindicó el ajuste fiscal al afirmar: «Lo más valioso de lo que hemos hecho es que logramos hacer eso respetando la santidad de los contratos, sin atropellar la propiedad privada». Y descartó que la proximidad de las elecciones de 2027 lleve al Ejecutivo a flexibilizar el programa económico: «Al populismo no se lo combate con más populismo, se lo combate con más ortodoxia». Su mensaje final fue: «Seguir haciendo las cosas bien. Y eso es lo que nosotros vamos a seguir haciendo».
