Entre 2014 y 2024 los nacimientos en Argentina cayeron 47%, y el ritmo de la caída no da señales de frenar. Los análisis demográficos ocupan cada vez más espacio en la agenda global, desde Corea del Sur hasta Italia.
Nuestro problema es que llegamos tarde a mirar. Argentina demora aproximadamente 15 meses en publicar sus estadísticas vitales, por lo que las cifras nacionales más recientes siempre describen un país que ya no existe. La provincia de Buenos Aires, en cambio, tiene un portal estadístico que se actualiza semana a semana. Y lo que muestra es contundente: en 2025 las defunciones superaron a los nacimientos (134.521 frente a 124.290)1.
Si la provincia más poblada del país ya está en esa situación, el crecimiento vegetativo nacional será negativo este año. Eso trae consecuencias en la escuela, el trabajo, las jubilaciones y la vida cotidiana de las ciudades. Conviene entenderlas ahora, cuando todavía hay margen para decidir, y no cuando ya nos las impongan los hechos.
Escuelas, docentes y estudiantes: realpolitikEn un escenario idílico, se mantendrían la cantidad de docentes y los estudiantes recibirían mayor atención, pero el presupuesto estatal es una manta corta que exige año a año reorientaciones. Si la matrícula cae a la mitad, van a cerrar cargos e inclusive escuelas. Ya está sucediendo.
Decrecer desde el pieEste fenómeno se da desde abajo: los jardines de infantes van a tener la mitad de la matrícula en 2029; las escuelas primarias en 2036 y las secundarias en 2041.
Se estima que 1,2 millones de personas son docentes de inicial, primaria y secundaria. ¿A dónde irán a trabajar la mitad de ellos en los próximos 15 años?
El desafío de planificarNo podemos negar las circunstancias ni tapar el sol con la mano; tenemos que planificar soluciones viables para todos si queremos ser un país desarrollado y no quedar en el olvido.
El huevo y la gallinaAlgunos sectores conservadores culpan al feminismo por la caída de la natalidad, pero esa explicación dista mucho de ser real.
El problema de fondo son las condiciones materiales. Tener un trabajo estable, un auto, una casa propia y perspectiva de futuro era moneda corriente hasta hace unos años y hace por lo menos una década que ya no lo es. No hace falta recitar a Marx para entender que lo material condiciona nuestras costumbres. Alcanza con buscar algún refrán de nuestra cultura popular: «El dinero no es todo, pero como ayuda».
La utopía del pleno empleoYa es tarde para tener un país de 100 millones de personas como soñaban peronistas y desarrollistas a mediados del siglo 20. Lo que sí podemos hacer es generar las condiciones para que todos tengamos una buena calidad de vida.
Nuestro techo poblacional proyectado es de 47 millones, esto nos da una población económicamente activa de unas 22 millones de personas. ¿Qué sectores lo pueden generar?
Unir mundos distintosMientras muchos docentes universitarios no llegan a fin de mes, hay profesionales que ganan hasta mil dólares al día en paradas de planta en sectores dinámicos como el oil & gas en nuestra patagonia.
Riqueza tenemos. Necesitamos construir comunidad a partir de ella: lo que genera un sector estratégico derrame hacia quienes forman a los que después trabajan en él.
Eso se puede hacer con herramientas concretas:
Formación conectada con el empleo: convenios entre universidades, escuelas técnicas y empresas de energía, minería y tecnología, de modo que los docentes y egresados tengan una vía real hacia esos puestos.Radicación en el interior: incentivos para que quienes trabajan en esos sectores vivan, consuman y formen familia en las provincias donde se genera la riqueza.Capital local: mecanismos para que parte de la renta de recursos como el petróleo, el gas o el litio se reinvierta en educación, vivienda y obra pública regional.Soluciones prácticasSomos mediano en población pero grande en extensión, si hay algo que sobra en este país es tierra habitable.
La educación y salud pública son dos políticas de Estado que nos ayudan a tener trabajadores formados y saludables. Pero esto sólo no alcanza.El acceso a la vivienda propia es una herramienta pragmática e inteligente que permite que más jóvenes puedan formar familia y aumente el número de nacimientos. La inversión de loteos con servicios para parejas jóvenes debe ser una política de Estado estratégica y urgente.
Salud mentalLos números de suicidios están al alza en la población joven y la cantidad de personas con diversos problemas de salud mental crecen. La rueda está inventada. Tener un trabajo estable con un salario que permita proyectar sueños. Una vivienda propia y a tus seres queridos cerca, son para el ser humano algo maravilloso. Somos seres sociales y necesitamos vivir en comunidad.
SíntesisEl mundo que viene trae consigo una epidemia de soledad que sólo se puede curar con comunidades sólidas y familias felices. El trabajo es el sustento de esto, y tiene que darse en sectores estratégicos que generen riqueza real. Si la tecnología o los cambios culturales cierran una puerta, debemos estar atentos a que se abran otras: salud, energía, industria, economía del conocimiento, economía de los cuidados, etc.
Soy parte de una generación que tiene seres queridos que emigraron de este país para no volver y entiende que no nos quedan muchas chances más de ser un país desarrollado.
Necesitamos una dirigencia que comprenda que el momento de actuar es ahora. Dentro de 20 años va a ser tarde para lamentar no haberlo hecho.
