El director ejecutivo de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA), Cristian Girard, reclamó avanzar hacia una reforma tributaria nacional que reduzca distorsiones, mejore la previsibilidad y alivie la carga sobre el sector privado. Sin embargo, dejó una condición central: la discusión de fondo debe darse cuando la economía de Argentina esté en un sendero de crecimiento sostenido.
El planteo fue realizado durante un encuentro organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA) en la Ciudad de Buenos Aires, que reunió de manera presencial y virtual a más de 70 representantes de empresas, cámaras y federaciones. Allí, Girard insistió en que el sistema impositivo debe encaminarse a reducir tributos distorsivos, fortalecer los impuestos directos y bajar la presión sobre quienes cumplen con sus obligaciones fiscales.
Una reforma tributaria, pero con tiempos económicos clarosARBA pidió una reforma tributaria nacional, pero puso una condición clave para bajar impuestos
«A nivel nacional, la reforma tributaria que necesita Argentina va a requerir tiempo», aseguró Girard. En esa línea, sostuvo que es clave definir un recorrido claro para que el sector privado pueda tomar decisiones con previsibilidad y sin sobresaltos.
Según el funcionario bonaerense, existe consenso sobre una serie de cambios que deberían formar parte de cualquier discusión seria sobre el sistema impositivo:
Eliminar o reducir impuestos distorsivos.Dar mayor peso a los impuestos directos frente a los indirectos.Combatir la evasión para bajar la presión sobre los contribuyentes cumplidores.Ofrecer previsibilidad a empresas y productores durante la transición.La condición de ARBA: primero hay que crecerPara Girard, la discusión tributaria no puede desentenderse del ciclo económico. «Lo primero que tenemos que tener en claro es que primero hay que crecer y, una vez que estemos creciendo, con un crecimiento consolidado, entrar en estas discusiones», remarcó ante los industriales.
En ese marco, propuso vincular la lucha contra la evasión con una reducción progresiva de impuestos. «Uno de los pasos que transicionalmente podemos dar es esto del combate a la evasión puesto al servicio de bajar los impuestos», explicó. La idea, dijo, es construir un «consenso o pacto público-privado» para que los recursos adicionales que surjan de mayor cumplimiento fiscal permitan bajar alícuotas a quienes están dentro del sistema.
El modelo aplicado por ARBA en Ingresos BrutosDurante su exposición, Girard repasó las medidas implementadas por ARBA desde diciembre de 2019, cuando Axel Kicillof asumió como gobernador bonaerense. Según detalló, la estrategia apuntó a facilitar el cumplimiento, reducir costos financieros para empresas y comercios, mejorar la progresividad y avanzar hacia una fiscalización más focalizada.
Uno de los ejes destacados fue la reducción de los saldos a favor de Ingresos Brutos, un reclamo histórico del sector privado porque implica dinero de las empresas inmovilizado en manos del fisco. Tras cambios en retenciones, percepciones y mecanismos de devolución y compensación, ARBA aseguró que en julio de 2026 el stock se ubicó en torno a un mes del impuesto determinado, uno de los niveles más bajos desde la creación del organismo.
Riesgo 0 y el objetivo de liberar capital de las empresasGirard también puso el foco en el programa Riesgo 0, SAF 0, diseñado para evitar que los saldos a favor se generen antes de tener que ser devueltos. El mecanismo recalcula las alícuotas de retención y percepción de los contribuyentes con buen comportamiento fiscal para acercar los anticipos al monto que realmente deberán pagar.
El objetivo es claro: evitar la inmovilización innecesaria del capital de trabajo, mejorar la liquidez de las empresas y reducir uno de los principales costos financieros asociados al funcionamiento de Ingresos Brutos.
Los problemas de la industria no terminan en Ingresos BrutosEl titular de ARBA advirtió además que una reforma tributaria, por sí sola, no resolverá los desafíos productivos del país. «Los problemas de la industria no se acaban, no se agotan, en Ingresos Brutos o el Impuesto al Cheque», afirmó.
En su visión, el debate debe integrarse a una estrategia más amplia que contemple industria, inversión, investigación y desarrollo, innovación, ciencia y tecnología. Al cerrar su exposición, dejó abierta la puerta para seguir trabajando junto al empresariado en cambios al sistema tributario: «A todo lo que sean propuestas y mejoras, nosotros vamos a estar abiertos».
