Comprar exactamente el mismo producto en dos supermercados diferentes puede implicar pagar precios considerablemente distintos. La diferencia es especialmente marcada en alimentos frescos, donde las brechas superan ampliamente el promedio nacional, según un nuevo relevamiento de la Universidad de San Andrés (UdeSA).
El estudio, elaborado por el Centro de Estudios Cuantitativos en Negocios (CECN) a partir de datos del Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (SEPA), detectó que la dispersión promedio de precios entre cadenas alcanzó el 3,6% durante septiembre de 2026. Sin embargo, en determinadas categorías, la diferencia fue mucho mayor.
Frutas y verduras: los productos con mayores diferencias de preciosEl Índice de Competencia de Precios (ICP), que compara cuánto cuesta un mismo producto en distintas cadenas de supermercados, identificó a las frutas y verduras como la categoría con mayor dispersión, con una brecha promedio del 9,2%.
El porcentaje equivale a más de dos veces y media el promedio general y confirma una tendencia que se mantiene desde hace varios años. De hecho, esta categoría encabezó el ranking de diferencias de precios en 51 de los 64 meses analizados desde junio de 2021 y ocupó el segundo lugar en otros diez períodos.
Detrás de las frutas y verduras aparecen las comidas preparadas, con una dispersión del 5,8%, seguidas por las carnes, con el 3,9%, y los productos de almacén, con el 3,7%.
Los datos muestran que comparar precios entre supermercados puede tener un impacto especialmente significativo en las compras de alimentos frescos, donde las diferencias entre cadenas son más pronunciadas.
Los productos que tienen precios más parecidos entre supermercadosEn el otro extremo aparecen categorías cuyos valores presentan diferencias considerablemente menores entre los distintos comercios.
Los productos de farmacia registraron una dispersión de apenas 1,8%, mientras que electrodomésticos y artículos de electrónica alcanzaron el 2,1%. Por su parte, panadería mostró una variación del 2,4%.
Esto significa que, aunque comparar precios siempre puede resultar conveniente, el margen de diferencia entre supermercados no es igual para todos los productos. Mientras algunas categorías presentan brechas importantes, otras mantienen valores relativamente homogéneos.
La Patagonia sigue siendo la región más cara de ArgentinaLas diferencias no se limitan a las cadenas comerciales. El informe también analizó cuánto varían los precios según la región del país, considerando factores como los costos logísticos, la concentración de supermercados y las características de cada mercado local.
El indicador Pulso Regional de Precios ubicó nuevamente a la Patagonia como la región más cara de Argentina, con valores que superan en promedio un 3,4% la media nacional.
La región presentó los precios más elevados en seis de las 18 categorías estudiadas. Las mayores diferencias se observaron en golosinas, con un sobrecosto del 16,1%; productos frescos, con el 9,7%; y bebidas, con el 7,9%.
Lejos de tratarse de una situación excepcional, la Patagonia ocupó el primer puesto entre las regiones más caras en 61 de los últimos 64 meses relevados, lo que evidencia la persistencia de esta diferencia territorial.
Dónde están los supermercados más baratos del paísEn contraste con la Patagonia, el Gran Buenos Aires (GBA) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se posicionaron como las regiones más económicas del relevamiento.
En el GBA, los precios se ubicaron un 5,5% por debajo del promedio nacional, mientras que en CABA fueron un 5,2% inferiores. De esta manera, la diferencia entre la Patagonia y el Gran Buenos Aires alcanzó los 8,9 puntos porcentuales respecto de la media nacional.
Por otra parte, la dispersión regional promedio entre las distintas categorías de la canasta llegó al 11,3%, un indicador que refleja las diferencias de precios existentes entre las distintas zonas del país.
El relevamiento deja en evidencia que el costo de una compra no depende únicamente de qué productos se eligen, sino también del supermercado y de la región donde se realiza. En ese escenario, comparar precios puede generar ahorros, especialmente en las categorías que presentan mayores diferencias entre cadenas.
