El incendio, que comenzó en la tarde del sábado pasado, arrasó 850 hectáreas, destruyó por completo 2000 viviendas, en tanto dejó 8000 damnificados y 10.000 evacuados, la mayoría de los cuales acudieron a casas de familiares, en tanto unos 1200 durmieron por segunda noche en los ocho albergues habilitados. Dicen que tardarán al menos 20 días en sofocar el fuego.
