El fiscal recibió una nueva amenaza, en este caso dirigida expresamente «a matar a sus hijas», Marijuán apeló a pesar de la llamada recibida en la Fiscalía. Mientras tanto, la ex secretaria presidencial, rechazó ingresar al Programa de Protección de Testigos.
Las hijas del fiscal federal Guillermo Marijuán, quien imputó al empresario Lázaro Báez por presunto lavado de dinero, comenzaron a ser custodiadas por la Policía Federal luego de que el funcionario judicial recibió una amenaza de muerte contra ellas, se supo hoy en tribunales.
«Si apela le vamos a matar a sus hijas», fue la amenaza telefónica que atendió el martes por la mañana un empleado de la Fiscalía de Marijuán, en lo que se cree que es una intimidación por pretender impulsar la causa contra la Procuradora General, Alejandra Gils Carbó, por supuestas irregularidades en nombramientos de fiscales que Marijuán apeló hoy.
En tanto, Miriam Quiroga, ex directora de Documentación Personal del presidente Néstor Kirchner, rechazó ingresar al Programa de Protección a Testigos, pero recibió custodia de la Policía Metropolitana luego de que el domingo denunció en el programa «Periodismo Para Todos» la existencia de «bolsos» con dinero desde la Casa Rosada a Santa Cruz.
El fiscal Marijuán había sido amenazado el domingo mientras estaba en un bar de Belgrano y una persona se le acercó y le dejó un sobre que decía: «Pará de joder. Te vamos a limpiar a vos y a tu familia», según contó el abogado Andrés Rabinovich.
En esa oportunidad no hizo la denuncia pero sí la concretó tras las amenazas a sus hijas y la causa recayó en el juez Sebastián Casanello, el mismo que investiga con Marijuán a Lázaro Báez.
Fuentes oficiales informaron que Casanello ordenó una custodia sobre las hijas de Marijuán y el Ministerio de Seguridad dispuso una consigna de la Policía Federal en la cuadra del edificio donde vive, ya que el fiscal pidió que no sea fija en la puerta de su vivienda.
Marijuán había rechazado el lunes una propuesta del Ministerio de Seguridad -a instancias de Gils Carbó- para reforzar su custodia, porque dijo ya que contaba con dos custodios.
En tanto, el fiscal apeló hoy el archivo del caso dictado por Cassanello a favor de Gils Carbó. Se trata de la designación presuntamente irregular de subrogantes en fiscalías vacantes y especiales, en un escrito en el que refutó los argumentos por los que la procuradora fue exculpada ante la denuncia presentada por el senador radical Mario Cimadevilla.
Marijuán había imputado a Gils Carbó pero Casanello consideró que la designación de esos fiscales está avalada por la ley de Ministerio Público Fiscal y que había sido utilizada por su antecesor, Esteban Righi.
Ahora deberá sortearse una sala de la Cámara Federal para que determine si ratifica el archivo de la causa u ordena profundizar la investigación.
Por otra parte, Quiroga fue citada a declarar como testigo por el juez federal Julián Ercolini en la causa que investiga una denuncia de la diputada Elisa Carrió por presunta asociación ilícita entre políticos del Gobierno y empresarios.
El magistrado invitó a Quiroga a formar parte del Programa de Protección a Testigos pero la mujer lo rechazó y el juez le puso una custodia de la Policía Metropolitana.
Báez, su hijo Martín, el contador Daniel Pérez Gadín y Fabián Rossi fueron imputados por Marijuán por presunto lavado de dinero por la investigación de «Periodismo Para Todos», que el último domingo reveló el testimonio de Quiroga.
A partir de ese hecho, se abrieron causas penales vinculadas a las amenazas del fiscal Marijuán, a la actuación del titular de la Procuraduría Adjunta de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC), Carlos Gonella, por omitir imputar a Báez, y a la declaración de Miriam Quiroga.-
