La Justicia de faltas multó a la empresa Telefónica de Argentina a pagar 1 millón de pesos por no brindar atención personalizada a sus usuarios en las sucursales, derivándolos a teléfonos fijos, lo que, según el juzgado -que actuó de oficio- viola la Ley de Defensa del Consumidor, entendiendo que el sistema impuesto por la compañía impide que los clientes puedan “ser atendidos por personas de carne y hueso” y los somete a “un trato inadmisible”.
