Con lágrimas en los ojos, César Milani se despidió de su cargo y dijo que en su gestión quiso darle “un nuevo espíritu al ejército. Refiriendose a las denuncias por represión ilegal y enriquecimiento ilícito dijo: “a los que me atacaron, mi desprecio”. En el mismo acto asumió el nuevo jefe de las fuerzas, Luis Cundom. La ceremonia de asunción de desarrolló en el Regimiento Patricios de Palermo, ante oficiales, suboficiales y tropas de las cinco armas de una fuerza que hoy cuenta con unos 60 mil miembros.
