Después de la goleada por 3-0 sobre la débil Guatemala, la Argentina afrontaba un examen mucho más serio contra Colombia en Nueva Jersey. Si bien no brilló, el equipo que conduce interinamente Lionel Scaloni pudo haberse quedado con la victoria, ya que dispuso de algunas jugadas que pusieron en riesgo el arco defendido por David Ospina, pero no consiguió el gol que buscó con mayor decisión que su rival y cerró la primera gira posMundial con un empate 0-0.
Los albicelestes controlaron la pelota en el primer tiempo, durante el cual sacó réditos de los buenos desempeños de Exequiel Palacios -de lo mejor de la Selección en ambos partidos- y e Pity Gonzalo Martínez. El arquero cafetero se transformó en el gran obstáculo con el que se toparon los argentinos en el período inicial, pasaje en el que dejó sin recompensa los intentos de Palacios, el Pity, Mauro Icardi (llegó una vez con peligro y después estuvo casi ausente) y Giovani Lo Celso.
La apuesta argentina era clara: tratar de hacerse de la posesión de la pelota y buscar sociedades para la creación. Cuando no tenía la pelota, la recuperaba a través del esfuerzo de Rodrigo Battaglia, quien pese a no ser un mediocampista de marca en el sentido literal, se las ingeniaba para hacerse del balón. Para ello contó con la colaboración del solidario Palacios.
Colombia tenía como estandarte a Juan Guillermo Cuadrado, quien tuvo a maltraer al pibe de Independiente Fabricio Bustos por el costado derecho de la retaguardia del conjunto de Scaloni. Cada vez que Argentina trataba de hacer pesar su mayor ambición en ataque, los cafeteros contaban con las irrupciones de Cuadrado, quien en una de sus mejores intervenciones habilitó a Radamel Falcao García, que puso a prueba los reflejos de un Franco Armani que se pareció más al arquero que se destaca en River que al que actuó en Rusia 2018.
Maxi Meza trataba de progresar por la punta derecha y Martínez lo hacía por el otro costado. Lo Celso se juntaba con todos para jugar y asomaba como el más lúcido de los mediocampistas albicelestes. El DT le dio otro socio cuando hizo entrar en el complemento a Paulo Dybala, pero no dispusieron de demasiado tiempo para tejer acciones conjuntas. Entraron también Franco Cervi y Cristian Pavón -tal vez un poco tarde- y esas variantes le quitaron algo de fluidez en el tramo final del partido al Seleccionado. La idea de Scaloni era probar futbolistas y no tenía más remedio que meter cambios para que casi todos los integrantes del plantel pudieran mostrarse con la camiseta albiceleste.
Tanta modificación conspiró contra el ritmo de la Argentina, que ya casi no llegó a la valla de Ospina. Colombia, ya sin José Pekerman y con el interinato de Arturo Reyes, también movió el banco para generar peligro y lo logró a través de dos intentos de Uribe y Bacca bien conjurados por Armani.
Al final, el 0-0 no pudo romperse y la Argentina en plena etapa de reconstrucción cerró su primera gira. Un triunfo y un empate. Sin goles en contra. También sin demasiado brillo, pero con un racimo de buenas intenciones en un proceso que apunta a reconstruir una imagen muy dañada por todo lo malo que pasó en Rusia.
