El opositor ruso Alexei Navalny, hospitalizado en estado de coma en Berlín, presenta «trazas de envenenamiento», anunció hoy un comunicado del hospital de la Charité, donde fue internado este fin de semana tras ser trasladado desde Siberia.
«El desenlace de la enfermedad continúa siendo incierto» y en esta etapa no se pueden descartar secuelas a largo plazo, «en particular en el sistema nervioso», detalló el centro de salud en un comunicado, citado por el sistema público de noticias alemán, Deutsche Welle.
«Los hallazgos clínicos apuntan a una intoxicación con una sustancia inhibidora de colinesterasa», especificó el documento.
La sustancia concreta no pudo precisarse todavía, pero el hospital afirma que los efectos tóxicos fueron confirmados en varios laboratorios independientes.
Horas antes, el Gobierno alemán había considerado «bastante probable» que el opositor ruso haya sido víctima de un envenenamiento, según dijo el portavoz del Ejecutivo, Steffen Seibert.
En declaraciones a la prensa, Seibert justificó además la protección policial ofrecida a Navalny en el hospital capitalino y aseguró que el gobierno alemán tomaba «muy en serio la sospecha», luego conformada por el informe del hospital.
