Le llegó al gobierno una carta, fechada el 15 de mayo, con el saludo del papa en ocasión de la fiesta del 25 de Mayo, proveniente de la Nunciatura Apostólica. Un oficial de Protocolo, Guillermo Karcher calificó al documento como “carta falsa” y se abrió una polémica que terminó con el reconocimiento de distintos funcionarios vaticanos -incluído él mismo- de la autenticidad del telegrama.
