La mayor desregulación del mercado laboral permitiría crear millones de puestos de trabajo en el sector privado formal, después de más de una década de estancamiento.
El Gobierno del Presidente Javier Milei prepara una ambiciosa reforma laboral que logró cosechar un amplio apoyo en el empresariado argentino, después de décadas operando bajo un sistema completamente obsoleto y disfuncional que data del año 1974.
La Ley de Contrato de Trabajo que se aplica en Argentina no se adapta a las necesidades de la economía moderna, y tampoco se atañe a estándares internacionales ampliamente aceptados en las economías desarrolladas o incluso en la región.
Oficialmente el comité de Pymes, Emprendedores y Productores (PEP) expresó su apoyo a la reforma laboral, afirmando que la mayor desregulación de la legislación laboral permitirá crear millones de puestos de trabajo en el sector privado formal de la economía.
En este sentido, las pequeñas y medianas empresas lanzaron una campaña en contra del paro general que lanzó la CGT para este 24 de enero, bajo la consigna “Yo No Paro”, resistiendo en los comercios la exigencia de adherirse a la huelga del sindicalismo.
Se debe tener en cuenta que el empleo registrado privado no crece desde el año 2011, y en su mayoría la creación de trabajo responde o bien al empleo independiente o bien a los asalariados informales.
Las reformas que plantea el presidente Javier Milei buscan adecuar las normas laborales a los tiempos actuales, eliminando la industria del juicio y permitiendo contrataciones más simples.
El oficialismo propone los siguientes cambios para el organigrama de la legislación laboral:
Derogación del Estatuto del Viajante de Comercio
Reconocimiento del derecho del empleador para retomar el trabajo presencial por sus empleados
Fondo de cese laboral con carácter voluntario, con un tope del 8% sobre el sueldo mensual (en reemplazo de la indemnización por despido, si así se quisiese)
Extensión del período de prueba de 3 a 8 meses
Eliminación de las multas por registración deficiente
Desindexación de los intereses por indemnizaciones
Exclusión de componentes para el pago de indemnizaciones, como por ejemplo el pago del celular, los ticket canasta o vales alimentarios y los bonos anuales
Limitación de la ultra-actividad de convenios colectivos de trabajo solamente para las normas referidas a las condiciones de trabajo
Paralelamente, y en línea con el programa fiscal del ministro Luis Caputo, el Gobierno impulsará una reducción de las cargas por aportes patronales a cuenta de las empresas para incentivar activamente la creación de empleo formal. La Argentina mantiene un nivel de cargas patronales elevado, únicamente superado por Brasil y Colombia dentro de la región.
El mercado laboral argentino combina una elevada tasa de informalidad con una drástica licuación de los salarios reales, que ya operan en los niveles más bajos de los últimos 20 años. De hecho, incluso los salarios registrados en el índice RIPTE que mide el INDEC son aún más bajos de los que había en diciembre de 2001.
Las pésimas condiciones en las que se encuentra el mercado laboral fueron el “ajuste de hecho” que se ejecutó para poder dar lugar a una tasa de desocupación relativamente baja y que no supera el 5,7% de la población activa según el último dato de la EPH. Sin reforma laboral, la eventual rebaja de la inflación podría conducir a un nuevo salto desocupacional y el Gobierno pretende anticiparse a este efecto.
