Caputo lanza un bono en dólares para pagar la deuda por importaciones y retirar pesos del mercado al mismo tiempo

Aún antes de la devaluación del tipo de cambio, la variación mensual de precios rompió un nuevo récord en noviembre que no se veía desde febrero de 1991. La tasa de inflación es la más alta en 32 años, y los desequilibrios del kirchnerismo dejaron plantada una hiperinflación.

El Presidente Javier Milei hizo referencia a la pesada y caótica herencia que dejan los cuatro años de kirchnerismo en la Argentina. Aún con precios reprimidos, tarifas congeladas y un dólar oficial increíblemente atrasado, el INDEC confirmó que los precios minoristas se dispararon hasta un 12,8% al término de noviembre, la variación mensual más extrema nunca vista desde febrero de 1991.

Se superó incluso el salto del 12,4% observado en agosto tras el impacto devaluatorio, y el 12,7% registrado en el mes de septiembre. De esta manera, la gestión del exministro Sergio Massa llevó a la tasa de inflación interanual al umbral del 160,9%, el registro más violento desde julio de 1991.

Es notable que todos las cifras de inflación son las más elevadas desde el lanzamiento del Plan de Convertibilidad, el único programa exitoso en la lucha contra este fenómeno. El kirchnerismo dejó un país sin moneda, sin crédito, sin previsibilidad y con una insana cantidad de desequilibrios en todos los frentes de la economía.

El salto mensual más importante de noviembre se observó en el rubro de la salud, que alcanzó casi el 16% con respecto al mes precedente, principalmente impulsado por la actualización de los precios de las prepagas.

Los alimentos y bebidas no alcohólicas se dispararon hasta un 15,7%, un dato extremadamente preocupante porque implica un aumento para la tasa de pobreza y de indigencia. Las canastas básicas de referencia para estos umbrales se encarecieron con respecto al promedio general de precios.

Los servicios de comunicación aumentaron un 15,2%, el rubro asociado a la recreación y la cultura sufrió un aumento promedio del 13,2%, los artículos para el mantenimiento y equipamiento del hogar (por ejemplo productos de limpieza) subieron un 12,4%, y las tarifas en hoteles y restaurantes aumentaron en un promedio del 12% en noviembre.

Tasa de inflación de Argentina desde diciembre de 2019.

Y si bien el índice de precios general sufrió un aumento del 12,8%, la inflación subyacente (sin energía ni alimentos) marcó una increíble suba mensual de hasta el 13,4%. Los bienes con tendencias estacionales aumentaron un 12,8% (en línea con el promedio general del IPC), mientras que los precios regulados volvieron a atrasarse y se actualizaron un 10,1% respectivamente.

La variación interanual más extrema nuevamente se ubicó en el rubro de los alimentos y bebidas no alcohólicas, que subieron hasta un 183,6% en los últimos 12 meses. A esto le siguió hoteles y restaurantes (181,3%), recreación y cultura (176,9%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (168,9%) y salud (161,2%), entre las partidas que más aumentaron.

Las medidas adoptadas por el ministro de Economía Luis Caputo se instrumentan precisamente para evitar el estallido de una hiperinflación sobre la base del desastre económico que dejan los 17 meses de gestión de Sergio Massa.