El precandidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Joseph Biden, anunció este martes formalmente su decisión de escoger como aspirante a la vicepresidencia a la senadora afroamericana Kamala Harris de cara a las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre, informó ayer su campaña.
«Tengo el gran honor de anunciar que he seleccionado a Kamala Harris -una intrépida luchadora por el ciudadano de a pie, y una de las mejoras funcionarias públicas- como mi compañera de candidatura», dijo Biden en un mensaje.
Biden, quien fue vicepresidente en los gobiernos de Barack Obama (2009-2017), había anunciado su intención de escoger a una mujer como compañera de candidatura.
La elección de la senadora por California hace historia porque es la primera mujer de raza negra que competirá por la vicepresidencia por alguno de los principales partidos de Estados Unidos. Al mismo tiempo es un reconocimiento del papel vital que los votantes negros desempeñarán en su intento de derrotar al presidente Donald Trump.
Harris, de 55 años, se presentó a las primarias demócratas en las que generó grandes expectativas en el arranque de la batalla, en las que tuvo de hecho varios choques con Biden, pero luego fue perdiendo impulso a medida que avanzó la campaña. Sin embargo, es una de las figuras más prominentes del partido.
Harris, quien también es india-estadounidense, se une a Biden en la contienda de 2020 en un momento de crisis nacional sin precedentes. La pandemia de coronavirus ha cobrado la vida de más de 150.000 personas en Estados Unidos, por mucho la cifra más alta a nivel mundial. Los cierres de empresas y los trastornos derivados de la pandemia han provocado un colapso económico.
Mientras tanto, han surgido disturbios en todo el país a medida que los estadounidenses protestan contra el racismo y la brutalidad policial.
Después de darse a conocer la noticia, Trump rápidamente tuiteó un anuncio de campaña en el que describe a Harris como «falsa» y dice que ella y Biden «acogen conjuntamente a la izquierda radical».
El irregular manejo de las crisis por parte de Trump ha colocado a Biden en una fuerte posición en contra del presidente. Al sumar a Harris a la fórmula, puede apoyarse en la postura relativamente centrista de la senadora en temas como la atención médica y en sus antecedentes de seguridad pública en el estado más poblado de la nación.
El historial de Harris como fiscal general de California y fiscal de distrito en San Francisco fue muy analizado durante las primarias demócratas, y desanimó a algunos liberales y a los votantes negros más jóvenes que la consideraron desfasada en cuestiones de racismo sistémico en el sistema jurídico y de brutalidad policial. Harris trató de encontrar un equilibrio en estos temas, declarándose a sí misma como una «fiscal progresista» que apoya las reformas a la policía.
