Jorge Chueco se presentó en la declaración indagatoria ante el juez federal Sebastián Casanello y luego del trámite quedó detenido en la causa por lavado de activos en la que también está preso el empresario santacruceño.
El abogado de Lázaro Báez, Jorge Chueco, negó este mediodía los cargos en su contra en la declaración indagatoria ante el juez federal Sebastián Casanello y luego del trámite quedó detenido en la causa por lavado de activos en la que también está preso el empresario santacruceño.
Efectivos de la Gendarmería Nacional lo habían trasladado, antes del mediodía, del edificio Centinela a la avenida Comodoro Py 2002 a bordo de un furgón de la fuerza de seguridad, con chaleco antibalas, casco y escudo protector, y lo llevaron hasta el juzgado, en el cuarto piso.
Casanello quiere tomarle declaración indagatoria en la misma causa en que están procesados Báez y el contador Daniel Pérez Gadín (ambos detenidos), sus respectivos hijos, el asesor Fabián Rossi, y los dueños de Top Air Walter Zanzot y de SGI César Fernández.
La audiencia estaba prevista originalmente ayer, pero a pedido de los abogados defensores Juan Martín Cagni Fazzio y Ezequiel Altinier, expertos en lavado de dinero, el juez dispuso que Chueco le hagan una pericia psiquiátrica y postergó la indagatoria.
La indagatoria de Chueco cobra relieve porque era apoderado de «Helvetic Service Group SA», la empresa que estaba detrás de SGI, la financiera conocida como «La Rosadita», donde se vio a allegados al empresario Báez contando millones de dólares y euros que se investiga de dónde surgieron.
El letrado había sido mencionado la semana pasada en esa causa por el «arrepentido» Leonardo Fariña, que le adjudicó un «rol importante» en el armado legal de la operatoria.
Desde mediados del año pasado el fiscal Guillermo Marijuan había solicitado su indagatoria, convencido de su papel en las maniobras.
Tras las declaraciones de Fariña, Chueco desapareció y días después se estableció su paso por Puerto Iguazú, Misiones.
El martes pasado terminó detenido en la ciudad paraguaya de Encarnación, alojado en un hotel con un nombre falso. Y las autoridades del país vecino lo expulsaron de inmediato por falta de documentación.
