Boca consiguió una de sus victorias más importantes de los últimos años y se clasificó a la final de la Copa Sudamericana 2026. Con goles de Lautaro Di Lollo, Miguel Merentiel y Leandro Paredes, el equipo de Rodolfo Arruabarrena venció 3-1 a Vasco da Gama en el Maracaná, revirtió la derrota por 1-0 sufrida en la Bombonera y cerró la semifinal con un global de 3-2. El capitán, que comenzó en el banco después de recuperarse de una lesión muscular, decidió la clasificación con un remate desde afuera del área cuando la serie se encaminaba a los penales.
La clasificación tuvo un valor especial por el escenario y por la respuesta del equipo ante la obligación de remontar. Boca volvió a festejar en el estadio donde había perdido la final de la Copa Libertadores 2023 ante Fluminense y encontró una actuación que combinó intensidad, orden y contundencia, aunque debió atravesar un tramo de sufrimiento durante el segundo tiempo.
Arruabarrena modificó la estructura respecto de la ida y consiguió un equipo más equilibrado. Rodrigo Battaglia ocupó el lugar de Paredes desde el arranque, con Santiago Ascacíbar y Milton Delgado como socios en el mediocampo, mientras que Sebastián Villa aportó velocidad para atacar los espacios y colaboración en el retroceso. Boca presionó, disputó cada pelota con decisión y aprovechó las dudas de la defensa brasileña.
La primera recompensa llegó a los tres minutos, cuando Lautaro Blanco ejecutó un córner desde la izquierda y Di Lollo conectó un cabezazo cruzado que dejó sin respuesta a Léo Jardim. El gol igualó rápidamente la serie y reforzó la confianza de un equipo que había salido a jugar lejos de su arco.
Poco después, Merentiel habilitó de taco a Leonel Flores, que quedó en posición de gol, aunque un defensor llegó a cerrar antes de que pudiera definir. Vasco intentó responder con la posesión y algunos avances por los costados, pero le costó transformar ese dominio en situaciones claras. Su aproximación más peligrosa del primer tiempo fue un cabezazo de Thiago Mendes que salió cerca de un palo.
Boca, en cambio, encontró espacios para lastimar de contraataque. Primero avisó con una llegada de Villa y, a los 33 minutos, amplió la diferencia. El colombiano aprovechó una defensa mal posicionada y asistió a Merentiel, que escapó mano a mano y definió con tranquilidad ante Jardim para marcar el 2-0. El equipo argentino se fue al descanso con la clasificación en sus manos y una actuación que justificaba la ventaja.
Di Lollo se impuso en las alturas y marcó el 1-0 que encendió la remontada de Boca en el Maracaná. (@Sudamericana)
El desarrollo cambió durante el complemento. Vasco adelantó sus líneas y ganó profundidad con los ingresos de José Luis Rodríguez y Marino Hinestroza, mientras que Boca perdió precisión para sostener la pelota y salir de su campo. El esfuerzo de la primera mitad comenzó a sentirse y el conjunto brasileño encontró mayores facilidades para acercarse al área de Álvaro Montero.
En ese contexto, Arruabarrena mandó a Paredes a la cancha en lugar de Battaglia. El capitán había sufrido un desgarro en el isquiotibial derecho ante Instituto, el 9 de octubre, y se había perdido la semifinal de ida. Después de una recuperación a contrarreloj, regresó para disputar poco más de media hora en una noche decisiva.
Sin embargo, el local consiguió descontar a los 20 minutos del segundo tiempo. Un centro desde la izquierda atravesó el área después de un desvío defensivo y le quedó a José Luis «Pumita» Rodríguez, que sacó un remate bajo y cruzado para establecer el 2-1. El resultado dejaba el global 2-2 y llevaba la definición a los penales.
El «Pumita» Rodríguez descontó con un golazo y puso en suspenso la clasificación de Boca. (EFE)
Vasco encontró impulso en el gol y obligó a Boca a replegarse. El equipo de Arruabarrena resistió con el trabajo de sus mediocampistas y defensores, pero tuvo dificultades para volver a generar peligro. Paredes intentó darle pausa a la circulación, aunque su falta de ritmo y sus limitaciones físicas condicionaron su participación.
Hasta que, a los 42 minutos, apareció la jugada que cambió la noche. Delgado encontró al capitán con espacio frente al área y Paredes sacó un potente derechazo desde larga distancia. La pelota se movió en el recorrido y Jardim respondió mal, sin poder contener un disparo que terminó dentro del arco. El 3-1 desató el festejo de los jugadores y de los hinchas de Boca presentes en el Maracaná.
El gol permitió resolver la semifinal en los 90 minutos y coronó una actuación que tuvo dos caras. Boca construyó la remontada con un primer tiempo de alto nivel, atravesó la reacción de Vasco en el segundo y encontró en la pegada de su capitán el recurso decisivo para evitar los penales.
Después del encuentro, Paredes destacó el compromiso del plantel y agradeció el trabajo del cuerpo médico, que le permitió estar disponible para la revancha. El mediocampista reconoció que era «difícil encontrar palabras» para explicar lo que sentía y valoró el esfuerzo de sus compañeros.
«Solo tengo palabras de agradecimiento para este grupo», expresó el capitán, que aseguró que sus compañeros «dan lo que no tienen» para llevar a Boca «a donde debe estar». También celebró la respuesta colectiva y dejó un mensaje de cara a lo que viene. «Vamos por buen camino», afirmó.
Paredes desató la euforia de Boca con el gol que selló el pase a la final. (Reuters)
Arruabarrena, por su parte, felicitó a sus futbolistas y consideró que Boca fue merecedor de la clasificación por lo realizado durante la serie. El entrenador destacó que el equipo entendió cómo debía jugar la revancha y consiguió convertir en momentos determinantes.
«Pudimos cumplir el primer objetivo y en un mes nos preocuparemos por la final, pero todavía no conseguimos nada», sostuvo el DT. También explicó que el ingreso de Paredes fue una decisión difícil por su situación física y que eligió utilizarlo en el segundo tiempo para aprovechar el desgaste del rival. Además, lo definió como un «capitán y líder» por su influencia dentro del campo y en la convivencia diaria.
Boca disputará el partido por el título el sábado 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia, donde buscará conquistar su tercera Sudamericana después de las consagraciones de 2004 y 2005. Su rival saldrá del cruce entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque, que se resolverá este miércoles, desde las 19, en el Centenario de Montevideo. El conjunto brasileño, dirigido por el argentino Eduardo Domínguez, llega con una ventaja de 3-0.
La clasificación también representa un ingreso relevante para Boca. El club presidido por Juan Román Riquelme se aseguró un premio mínimo de US$ 2,5 millones por disputar la final, correspondiente al subcampeón. Si levanta el trofeo, la recompensa de esa instancia será de US$ 10 millones. El «Xeneize» acumula US$ 2,6 millones por las rondas anteriores, por lo que su recorrido en el torneo le garantizará US$ 5,1 millones, cifra que ascenderá a US$ 12,6 millones si es campeón, sin contar recaudaciones ni ingresos comerciales.
«Tengo un grupo inteligente y con ganas de hacer historia. Esperemos ir pasito a pasito. Ahora a pensar en Independiente, que es un clásico y tenemos que defender la tabla anual», advirtió Arruabarrena. Boca regresó de Brasil con una final asegurada y una actuación que fortalece su confianza para afrontar el tramo decisivo de la temporada.
Antes de viajar a Colombia, el «Xeneize» tendrá compromisos importantes en el fútbol argentino. El domingo 25 de octubre, desde las 17, visitará a Independiente por la fecha 14 del Torneo Clausura, y el domingo 1 de noviembre recibirá a River en la Bombonera. Además de la Sudamericana, sigue en carrera por el Clausura, el título de Campeón de Liga y la Copa Argentina.
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