El profundo recambio que River impulsó durante el mercado de pases todavía mantiene un capítulo abierto. A pesar de haber encontrado una salida para ocho de los 13 futbolistas inicialmente apartados, cinco jugadores continúan entrenándose lejos del plantel profesional y buscan resolver su futuro antes del cierre de las principales ventanas internacionales.
Se trata de Fabricio Bustos, Matías Viña, Giuliano Galoppo, Matías Galarza Fonda y Kendry Páez, quienes trabajan desde hace meses en el predio que el club posee sobre la avenida Cantilo, separados del equipo dirigido por Eduardo Coudet.
El campo deportivo se encuentra en plena construcción y todavía no cuenta con vestuarios definitivos, por lo que deben cambiarse en módulos instalados junto a las canchas. El grupo fue popularmente bautizado como el «container».
Marcos Acuña y Santiago Beltrán fueron a visitar a los futbolistas marginados de River
Viña, Galarza Fonda y Páez son quienes tienen mayores posibilidades de marcharse, mientras que los panoramas de Bustos y Galoppo aparecen más complejos. River mantiene millones de dólares inmovilizados en futbolistas que quedaron fuera del proyecto deportivo y necesita encontrarles una salida para reducir el costo de sostener contratos que ya no forman parte de su planificación.
Viña es uno de los dos integrantes del grupo cuyo pase no pertenece al «Millonario». El lateral uruguayo está cedido por Flamengo, tuvo una negociación que no prosperó con Getafe y ahora aparece en la órbita de Olympiacos. El club griego busca cubrir el lugar que dejó Francisco Ortega, recientemente transferido a River.
La otra cesión es la de Páez, cuya ficha pertenece al Chelsea. El mediocampista ecuatoriano no logró consolidarse durante el ciclo de Coudet y la institución inglesa mantiene conversaciones con distintos clubes mexicanos para reubicarlo. Su salida anticipada también le permitiría a River liberar un cupo de extranjero.
Kendry Páez es uno de los jugadores que River no tiene en cuenta y se entrena separado del plantel
Galarza Fonda mantiene negociaciones encaminadas para incorporarse a préstamo a Olimpia. El volante paraguayo despertó interés después de su actuación en el Mundial 2026 con la selección dirigida por Gustavo Alfaro, aunque la operación todavía no fue oficializada.
Las situaciones más difíciles son las de Bustos y Galoppo. El lateral habría rechazado propuestas de Independiente y Rosario Central y, por el momento, no cuenta con negociaciones avanzadas. Si no aparece una alternativa antes del cierre de los mercados, podría permanecer todo el semestre sin disputar partidos oficiales.
Galoppo, por su parte, atraviesa un conflicto con su exrepresentante. La FIFA lo inhabilitó para competir a raíz de una deuda de US$ 530.000, a la que se agregan intereses y costas. El mediocampista deberá regularizar la situación o alcanzar un acuerdo para que se levante la sanción, independientemente del club en el que continúe su carrera.
La permanencia de los cinco futbolistas también representa un problema económico para River. El club pagó alrededor de US$ 5 millones por Bustos, US$ 4 millones por Galoppo, una cifra similar por Galarza Fonda y US$ 500.000 por la cesión de Viña. Páez, en cambio, llegó a préstamo desde Chelsea sin cargo.
El último en abandonar Cantilo fue Germán Pezzella, quien acordó con River la rescisión anticipada del contrato que se extendía hasta diciembre de 2027. El defensor de 35 años quedó en libertad de acción y cerró su segunda etapa en la institución con 119 partidos, seis goles y cinco títulos.
El campeón del mundo había regresado en agosto de 2024, después de nueve temporadas en Europa repartidas entre Betis y Fiorentina. Tras sufrir la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda en agosto de 2025, volvió a jugar en abril de 2026 frente a Carabobo por la Copa Sudamericana, pero solamente disputó ocho partidos (cuatro como titular) antes de quedar fuera del proyecto deportivo.
Pezzella se despidió mediante un breve mensaje publicado en sus redes sociales: «Hasta el final de nuestras vidas, los amo. Gracias». Su salida redujo definitivamente a cinco la cantidad de futbolistas que permanecen en el predio de Cantilo.
Otros cuatro jugadores de la lista original se marcharon a préstamo: Kevin Castaño fue cedido a Atlético Mineiro, Santiago Lencina pasó al Burgos, Maximiliano Salas se incorporó a Independiente Rivadavia e Ian Subiabre continuó su carrera en Tigre. Las operaciones les permitieron sumar minutos y buscar continuidad fuera de Núñez.
A su vez, Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Pezzella y Alexander Woiski rescindieron sus contratos. Díaz se incorporó a Atlanta United, Meza regresó a Independiente y Woiski firmó con Deportivo Táchira de Venezuela, mientras que el campeón del mundo todavía analiza su próximo destino.
River logró reducir de 13 a cinco el grupo de futbolistas apartados, pero aún debe resolver situaciones que combinan contratos elevados, préstamos internacionales y conflictos extradeportivos. Con los mercados próximos a cerrar, la dirigencia trabaja contrarreloj para encontrarles una salida y terminar de completar la profunda renovación impulsada para el segundo semestre de 2026.
Kevin Castaño se fue a Atlético Mineiro a préstamo por un año, con una opción de compra al término de la cesión.
