Qué propuso River para cambiar el formato del fútbol argentino y por qué quedó solo en la votación

Qué propuso River para cambiar el formato del fútbol argentino y por qué quedó solo en la votación

River volvió a marcar sus diferencias con la conducción del fútbol argentino en una reunión que terminó con otro cambio de formato aprobado y un reclamo de fondo sin resolver. Mientras la mayoría de los clubes acompañó la reforma para 2027, la institución de Núñez votó en contra e insistió con una transformación que excede la eliminación de las zonas. La discusión dejó expuestas dos miradas sobre el futuro de la Primera División y sumó un nuevo capítulo a la tensión entre Stefano Di Carlo y Claudio Tapia.

El encuentro se realizó este jueves en las oficinas de la Liga Profesional, en Puerto Madero, donde River estuvo representado por Ignacio Villarroel, vicepresidente segundo, y Agustín Forchieri, secretario general. Su postura no consiguió adhesiones en la votación, aunque Estudiantes expresó posteriormente su respaldo mediante un comunicado.

El punto central del planteo fue volver a una Primera División de 20 equipos. River valoró que el nuevo esquema permita que todos los participantes se enfrenten entre sí durante el año, pero cuestionó que se mantengan los 30 clubes. Para su dirigencia, modificar los cruces sin reducir la cantidad de integrantes deja pendiente una discusión estructural sobre la competencia.



Durante la reunión también se consultó quiénes acompañarían una moción para establecer 10 descensos masivos, una alternativa que no encontró respaldo fuera del club de Núñez. Así lo explicó Cristian Malaspina, presidente de Argentinos Juniors y secretario general de la AFA, al dar cuenta de las diferencias que surgieron durante el debate.

La propuesta no avanzó porque la mayoría rechazó una reducción masiva y defendió la continuidad de sus instituciones en la máxima categoría. Malaspina sostuvo que los dirigentes representan los intereses de sus clubes y reconoció las dificultades para revertir la ampliación aprobada en 2014, que dio origen al campeonato de 30 participantes de 2015.

Por su parte, Matías Mariotto, presidente de Banfield, defendió la presencia de 30 equipos por su aporte al federalismo y por las estructuras que sostienen las instituciones, desde la formación de futbolistas y las pensiones hasta los puestos de trabajo. Bajo esa mirada, reducir la Primera División supondría afectar un entramado que excede los resultados del fin de semana.



Tampoco se avanzó en un mecanismo de reducción progresiva. Malaspina reconoció que no observa consenso para impulsar una medida que podría perjudicar a los propios clubes que deben votarla, incluidos algunos de los grandes. La mayoría aceptó cambiar la forma de competir, pero no la cantidad de participantes.

RIVER VOTÓ EN CONTRA DEL NUEVO FORMATO ❌🇦🇷

A la salida del Comité Ejecutivo de AFA, Cristian Malaspina tomó la palabra y explicó que todos los clubes estuvieron de acuerdo con el nuevo formato para 2027 a excepción de RIVER.

🗣️»Quería 20 equipos y que haya 10 descensos, pero ninguno más estaba convencido», declaró el presidente de Argentinos Juniors.

#PelotaParada

— TNT Sports Argentina (@TNTSportsAR) October 29, 2026
El reclamo de River tiene antecedentes y requiere una distinción: el documento que presentó en septiembre proponía una reducción gradual, mientras que en la reunión de este jueves se debatió una moción sobre 10 descensos. El objetivo de achicar la categoría forma parte de una posición institucional previa; la aplicación inmediata de una reducción masiva fue la alternativa sometida a consideración durante este encuentro.



La relación con la conducción de Tapia ya había atravesado un quiebre el 5 de marzo, cuando River anunció que dejaría de participar de las reuniones del Comité Ejecutivo. El club cuestionaba los mecanismos utilizados para tomar decisiones y reclamaba procedimientos más claros y previsibles. Después de más de seis meses de ausencia, regresó el 22 de septiembre con un documento de seis ejes para reformar el fútbol argentino.

Aquel planteo incluía cambios en los formatos, el calendario, los procedimientos institucionales, el arbitraje, la generación y distribución de ingresos y los derechos audiovisuales. El regreso significó un cambio de estrategia: trasladar las diferencias al interior de las reuniones y dejar formalmente asentados los reclamos.

Di Carlo también había expresado públicamente qué pretendía de esa nueva etapa. «Poner a la AFA en sintonía con lo que piensa la gente», pidió después del regreso de River al Comité Ejecutivo. En esa intervención sostuvo que la entidad pertenece al conjunto de los clubes y anticipó que insistiría con los cambios, mediante el diálogo institucional y sin abandonar sus cuestionamientos.



Claudio Tapia con Stefano Di Carlo, en la asunción del presidente de River. (@RiverPlate)

Las diferencias con Tapia encontraron otro punto de contacto en Juan Sebastián Verón, quien también mantiene una postura crítica sobre la organización del fútbol argentino. El 13 de octubre, el presidente de Estudiantes se reunió con Di Carlo en el Monumental, acompañado por dirigentes de ambas instituciones.

El encuentro derivó en el anuncio de una mesa permanente de trabajo para elaborar propuestas deportivas, institucionales, económicas y organizativas. Los clubes también coincidieron en buscar mayores ingresos y ratificaron su compromiso con el modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro. Ese acercamiento dio un marco institucional a las coincidencias entre ambas dirigencias.



La discusión de este jueves mostró, sin embargo, la distancia entre compartir un diagnóstico y reunir los votos necesarios para modificar la estructura del campeonato. River fue el único que rechazó el proyecto en la votación; Estudiantes acompañó su postura después, pero no pudo votar.

El club platense aclaró que su representante, Juan Martín Cerolini, no estaba habilitado para hacerlo. Las sanciones sobre Verón y Pascual Caiella impedían la participación de sus representantes autorizados. Por eso, el respaldo expresado posteriormente en el comunicado no se tradujo en un segundo voto contra la reforma.

Con la aprobación de la mayoría, en 2027 desaparecerán las zonas, pero seguirán los 30 equipos, el Apertura y el Clausura con playoffs y el título por la tabla anual. Cada club enfrentará una vez a los otros 29 y repetirá el clásico o emparejamiento asignado, para completar 30 fechas de fase regular. Los descensos continuarán siendo dos: uno por promedios y otro por la clasificación acumulada.



River consiguió volver a instalar su reclamo en la discusión, aunque no logró convertirlo en una decisión compartida. El formato cambiará, pero la reducción de equipos que impulsa seguirá pendiente, junto con el desafío político de sumar apoyos entre los clubes que hoy prefieren sostener la estructura vigente.

Di Carlo y Verón impulsan una agenda común de reformas para el fútbol argentino. (@RiverPlate)