La expulsión de Lucas Martínez Quarta dejó a River con diez jugadores en el arranque del Superclásico ante Boca, pero la explicación de Nicolás Ramírez abrió otra pregunta. Después de revisar en el monitor la sujeción sobre Miguel Merentiel, el árbitro comunicó su decisión con una sigla en inglés poco habitual para buena parte del público. Detrás de esas cinco letras está el criterio que transformó una jugada que había dejado seguir en una tarjeta roja directa.
La acción comenzó con un pase por arriba de Santiago Ascacíbar para Merentiel, que buscaba avanzar hacia el arco de Santiago Beltrán. Martínez Quarta sujetó al delantero uruguayo, pero Ramírez no advirtió la infracción y dejó continuar. Desde el VAR, Silvio Trucco detectó el agarrón y comenzó a revisar si había impedido una oportunidad manifiesta de gol.
«Vamos a chequear posible DOGSO», avisó el responsable del videoarbitraje antes de convocar al árbitro al monitor. Después de observar las imágenes, Ramírez modificó su decisión y utilizó esa misma expresión para explicar la expulsión ante los jugadores y el público de la Bombonera.
Nicolás Ramírez expulsó a Lucas Martínez Quarta tras revisar en el VAR la sujeción sobre Miguel Merentiel. (Foto: AP)
Qué significa DOGSO y qué evalúan los árbitrosDOGSO es la sigla de «Denying an Obvious Goal-Scoring Opportunity», que significa impedir una oportunidad manifiesta de gol. El concepto está contemplado en la Regla 12 de la International Football Association Board (IFAB), el organismo encargado de establecer las reglas del fútbol. Se aplica para determinar la sanción disciplinaria de una infracción que priva al adversario de una ocasión clara de convertir.
Para establecer si existe esa situación, los árbitros deben evaluar cuatro aspectos: la distancia entre la falta y el arco, la dirección general del juego, la posibilidad de mantener o conseguir el control de la pelota y la ubicación y cantidad de defensores y atacantes. Esos factores se analizan en conjunto para determinar si la oportunidad era manifiesta.
En el Superclásico, el equipo arbitral interpretó que Merentiel podía alcanzar el pase y avanzar hacia el área sin que otro defensor tuviera posibilidades de impedir el mano a mano con Beltrán. La trayectoria de la pelota, el desplazamiento del uruguayo hacia el arco y la posición de los jugadores de River sustentaron esa evaluación.
Que el delantero todavía no tuviera el balón dominado no descartaba por sí solo la aplicación del criterio. El reglamento también contempla la posibilidad de conseguir el control, por lo que los árbitros deben evaluar si el atacante podía alcanzar la pelota y continuar la acción sin la infracción.
Los audios difundidos por la Liga Profesional permitieron reconstruir ese análisis. «Hay una sujeción con los dos brazos», le indicó Trucco a Ramírez durante la revisión. «Perfecto, eso es lo que no observo en el campo de juego», respondió el juez, antes de examinar las condiciones en las que Merentiel podía seguir el ataque.
Tras observar las repeticiones, Ramírez comunicó que modificaría su decisión inicial y sancionaría tiro libre directo para Boca y expulsión para Martínez Quarta por impedir una oportunidad manifiesta de gol. La intervención del VAR resultó determinante para detectar la falta, mientras que la decisión final quedó en manos del árbitro después de la revisión en campo.
Este tipo de infracciones suele asociarse con la expresión «último hombre», aunque esa descripción no alcanza para explicar una roja. La posición del defensor es uno de los elementos que deben considerarse, junto con la distancia al arco, la dirección del ataque y las posibilidades de control. Lo decisivo es la oportunidad de gol que se interrumpe, no solamente cuántos jugadores quedan por delante.
La ubicación de la falta también importa. Una infracción fuera del área que impide una oportunidad manifiesta de gol se sanciona con expulsión. Dentro del área, cuando se cobra penal, corresponde una amarilla si hubo un intento de jugar o disputar la pelota. Esa excepción no comprende agarrones, tirones o empujones: si esas acciones impiden una ocasión manifiesta, la sanción es penal y roja.
La expulsión de Gonzalo Montiel respondió a un motivo diferente. A los 34 minutos del segundo tiempo, Ramírez le mostró la roja directa por la entrada sobre Lautaro Blanco y el VAR confirmó la decisión por juego brusco grave. En ese caso se evaluaron la fuerza de la acción, la pierna extendida y el impacto de los tapones sobre el tobillo del rival, no una oportunidad de gol interrumpida.
Boca ganó 1-0 con un cabezazo de Lautaro Di Lollo, mientras River terminó con nueve jugadores y fuertes reclamos contra el arbitraje. En la primera expulsión, la explicación quedó centrada en dos evaluaciones: la sujeción de Martínez Quarta sobre Merentiel y la ocasión manifiesta de gol que, según el equipo arbitral, ese agarrón había impedido.
Martínez Quarta recordó el 3-1 de Madrid tras su expulsión ante BocaMartínez Quarta se va expulsado haciendo gestos. https://t.co/08qf29Sm8x— La Página Millonaria (@RiverLPM) November 1, 2026
