Memphis Depay continuará en Corinthians después de protagonizar una extensa negociación que parecía definitivamente terminada. El delantero neerlandés firmó un nuevo contrato hasta el 31 de julio de 2028, que también contempla la renegociación de las obligaciones pendientes del vínculo anterior.
La renovación se destrabó una semana después de que Corinthians se retirara de las conversaciones por su delicada situación económica. Depay redujo sus pretensiones y ambas partes retomaron el diálogo hasta alcanzar un entendimiento.
Según informó ESPN Brasil, el acuerdo está valuado en 135,5 millones de reales, equivalentes a unos US$ 26,2 millones. La cifra se divide entre el nuevo contrato laboral y los derechos de imagen del atacante, y la refinanciación de una deuda acumulada durante su primer vínculo.
El nuevo contrato tendrá un costo bruto cercano a los US$ 15,2 millones, unos US$ 7,6 millones por temporada, incluyendo salarios, derechos de imagen, impuestos y cargas laborales. De ese importe, Memphis recibirá aproximadamente US$ 10,4 millones netos durante los próximos 24 meses, lo que representa un promedio superior a los US$ 430.000 mensuales.
Por fuera de los US$ 26,2 millones del acuerdo, podrían sumarse cerca de US$ 1,5 millones destinados a acciones comerciales y de marketing, según detalló Globo Esporte. La intención de Corinthians es financiar esa partida mediante empresas interesadas en utilizar la imagen del neerlandés. Sin embargo, el club deberá asumir el pago si no consigue cubrirla a través de sus patrocinadores. En ese escenario, el desembolso total de Corinthians podría ascender a unos US$ 27,7 millones.
Además, el futbolista dispondrá de dos palcos en el estadio Neo Química Arena, podrá utilizar el escenario para organizar algunos eventos privados y tendrá acceso a premios relacionados con el cumplimiento de objetivos colectivos. A diferencia de lo establecido en su primer contrato, ya no recibirá bonificaciones individuales por partidos disputados ni por goles convertidos, dos variables que habían incrementado considerablemente el costo del acuerdo anterior.
La segunda parte del acuerdo corresponde a la deuda acumulada durante el contrato anterior. Con intereses, multas y actualizaciones, el costo bruto de esa obligación había sido calculado en 77,9 millones de reales, equivalentes a unos US$ 15 millones. Depay aceptó una rebaja cercana a los US$ 4 millones, por lo que el compromiso quedó fijado en aproximadamente US$ 11 millones brutos para el club.
De ese importe, el jugador percibirá cerca de US$ 8,1 millones netos, distribuidos en cuatro cuotas semestrales de alrededor de US$ 2 millones. Los pagos están previstos para enero y agosto de 2027, y enero y agosto de 2028. La diferencia hasta los US$ 11 millones corresponde a impuestos, cargas laborales, conversión de moneda y otros costos asociados.
El convenio representa un alivio respecto de la deuda original, pero incluye una condición que aumenta la presión sobre las finanzas de Corinthians. Según informó R7, si el club supera el margen permitido para abonar alguna de las cuotas, el monto podría regresar a los US$ 15 millones, con la reincorporación de intereses, multas y actualizaciones.
Depay también renunció a diferentes beneficios que habían formado parte de las negociaciones iniciales. Entre ellos aparece una ayuda mensual de aproximadamente US$ 48.000 para alojarse en un hotel de lujo de San Pablo, que habría representado un desembolso adicional cercano a los US$ 1,2 millones durante los próximos dos años. La partida destinada a marketing, además, fue reducida a la mitad.
La operación debió ser analizada por el Consejo de Orientación de Corinthians debido a su impacto sobre las cuentas de una institución que atraviesa una delicada situación financiera. La votación terminó empatada 6-6, pero el desempate resultó favorable a la renovación, reflejo de las diferencias internas que generó el nuevo compromiso.
La novela había escalado cuando la dirigencia anunció que no avanzaría con la continuidad del delantero por considerar que el contrato comprometía la «salud financiera» del club. Memphis respondió públicamente y acusó a Corinthians de no respetar un acuerdo que, según explicó, ya había sido aceptado por la presidencia y las áreas deportiva, jurídica y financiera.
«Estoy muy decepcionado al leer que Corinthians decidió no respetar nuestro acuerdo para extender mi contrato por otros dos años. Siempre respeté al club durante todo el proceso, pero ahora me veo obligado a reaccionar con firmeza para proteger mis intereses», expresó el delantero mediante sus redes sociales.
En medio del conflicto, el presidente Osmar Stábile denunció haber recibido amenazas, además de la filtración de datos personales y bancarios suyos y de integrantes de su familia. La Confederación Brasileña de Fútbol repudió los episodios y remarcó que la pasión deportiva no puede utilizarse para justificar actos delictivos. La dirigencia retomó las negociaciones en ese clima de tensión, aunque atribuyó el acuerdo final a las concesiones económicas realizadas por el futbolista.
«Tuvimos una reunión y él consiguió reducir los números. Hicimos lo mejor para Corinthians, porque la cuestión financiera era lo más importante. No tenía sentido cerrar un contrato si no podíamos pagarlo en el futuro», explicó Stábile después de confirmar la continuidad del atacante de 32 años.
Depay buscará seguir haciendo historia en Corinthians
Memphis llegó a Corinthians en septiembre de 2024, tras finalizar su paso por el Atlético de Madrid. Desde entonces disputó 79 partidos, convirtió 20 goles, aportó 15 asistencias y conquistó tres títulos: el Campeonato Paulista y la Copa de Brasil de 2025, además de la Supercopa de Brasil 2026.
El atacante también disputó el Mundial 2026 con la Selección de Países Bajos, de la que es el máximo goleador histórico con 55 tantos. Su último encuentro había sido el 25 de junio, cuando ingresó durante 13 minutos en la victoria neerlandesa por 3-1 frente a Turquía.
Después de firmar la renovación, el futbolista se reincorporó inmediatamente a las prácticas y fue registrado para integrar el plantel. Pese a su falta de ritmo competitivo, pidió ser convocado para enfrentar a Rosario Central por la vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores, después del empate sin goles registrado en el Gigante de Arroyito.
Corinthians recuperó así a su principal figura, pero asumió un compromiso que seguirá bajo la lupa por su delicada situación económica. Entre el nuevo contrato y la deuda renegociada, el club deberá desembolsar alrededor de US$ 26,2 millones hasta mediados de 2028. La operación podría alcanzar los US$ 27,7 millones si la institución debe asumir la partida comercial, e incluso aumentar por el cumplimiento de objetivos colectivos o nuevos retrasos en los pagos.
